1.3. Primeros auxilios

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10.Primeros auxilios: criterios básicos de actuación

Se entiende por primeros auxilios el conjunto de actuaciones y técnicas que permiten la atención inmediata de un accidentado, hasta que llega la asistencia médica profesional, a fin de que las lesiones que se han producido no empeoren. El estado y la evolución de las lesiones derivadas de un accidente dependen, en gran parte, de la rapidez y de la calidad de los primeros auxilios recibidos.
Los puntos a considerar, tal como marca la citada ley, serían:
Designación del personal encargado de poner en práctica dichas medidas.
Comprobación periódica del correcto funcionamiento de las mismas.
En relación con el personal citado y en función de los riesgos se deberá asegurar una formación adecuada, un número suficiente y proporcionar el material adecuado.
Organización de las relaciones que sean necesarias con servicios externos para garantizar la rapidez y eficacia de las actuaciones.
En caso de actuación para proporcionar a la persona accidentada los primeros auxilios, tras haber realizado la valoración primaria y haber medido sus constantes vitales, habremos de tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  1. Si la herida es superficial:
    a) La persona que vaya a realizar la cura debe lavarse previamente las manos con agua y jabón.
    b) Lavar la herida con agua y jabón o con suero fisiológico a chorro, procurando si la herida es sucia limpiarla de impurezas y cuerpos extraños lo mejor posible.
    c) Aplicar a la herida un antiséptico y cubrirla con un apósito estéril.
  2. Si la herida es importante, por su extensión, profundidad o localización:
    a) Cortar la hemorragia presionando directamente sobre un apósito limpio colocado sobre la herida.
    b) No retires de la herida los apósitos empapados en sangre, coloca otros limpios encima de ellos.
    c) Evita poner un torniquete, sobre todo si no tienes experiencia.
    d) Cubrir la herida con apósitos limpios y traslada al herido urgentemente a un centro sanitario.
    e) Si la hemorragia es nasal presionar con los dedos las alas de la nariz y bajar la cabeza.
  3. En caso de mareo o lipotimia:
    a) Echar a la persona en el suelo elevándole los pies.
    b) Aflojar el cinturón, la corbata o cualquier prenda de vestir que pueda oprimir.
    c) Procura que le llegue aire suficiente a la víctima (retira a los curiosos, abre alguna ventana, abanícale la cara, etc.).
    d) Si a pesar de todo, la víctima no recupera la consciencia podríamos estar ante una situación más grave: Comprueba si tiene respiración y pulso:
    Si tiene pulso y respira, colocar a la víctima en posición de seguridad y avisar a un servicio de urgencias.
    Si no tiene pulso ni respira, realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar y avisar a un servicio de urgencias.
  4. Que debemos hacer:
    No dar de beber nada, ni administrar analgésicos, ni dejar nunca solo a un accidentado (sobre todo si se encuentra inconsciente). Mantenlo caliente tapándolo con ropa.
    Si después de un accidente observas en la víctima problemas de habla o de coordinación, ha de ser reconocida urgentemente en un centro sanitario.
  5. Si observas un cuerpo extraño en un ojo:
    a) No permitas que el accidentado se restriegue el ojo.
    b) Si está suelto retíralo suavemente con la punta de un pañuelo.
    c) Si está enclavado no lo extraigas (sobre todo si se encuentra en la zona coloreada del ojo) cúbrelo con un apósito limpio y remite al accidentado a un centro sanitario.
    d) No utilices nunca objetos puntiagudos o afilados para extraer cuerpos extraños de los ojos.
  6. En caso de quemaduras:
    a) Enfría la zona afectada con agua fría (no cubitos ni agua helada).
    b) No apliques remedios caseros sobre una quemadura.
    c) No abras las ampollas.
    d) No retires las ropas quemadas del cuerpo.
    e) Remite a la víctima a un centro sanitario siempre que la quemadura tenga más de 2 cm. o afecte a ojos, manos, articulaciones o cara.
  7. En caso de contacto eléctrico:
    a) No toques a la víctima.
    b) Corta primero el suministro de corriente.
    c) Avisa a los servicios de urgencias.
    d) Caso de no poder cortar la corriente (baja tensión) se intentará desenganchar a la víctima utilizando cualquier elemento no conductor a nuestro alcance.
    e) Socorre a la víctima. Si es preciso, practícale una reanimación cardiopulmonar.
    f) Si la corriente es de alta tensión y no se ha podido cortar el suministro, no se intentará desenganchar a la víctima ni siquiera mediante elementos no conductores.
    Criterios básicos de actuación
    Existen 10 consideraciones que se deben tener en cuenta, siempre, como actitud a mantener ante los accidentes.
    El asumir estos 10 consejos nos permitirá evitar cometer los errores más habituales en la atención de accidentados y, con ello, conseguir no agravar las lesiones de los mismos.

Por ello, le recomendamos que lea detenidamente cada uno de estos consejos:

  1. Conservar la calma:
    No perder los nervios es básico para poder actuar de forma correcta, evitando errores irremediables.
  2. Evitar aglomeraciones:
    No se debe permitir que el accidente se transforme en espectáculo. Evitando la “histeria” colectiva, se facilita la actuación del socorrista.
  3. Saber imponerse:
    Es preciso hacerse cargo de la situación y dirigir la organización de recursos y la posterior evacuación del herido.
  4. No mover:
    Como norma básica y elemental no se debe mover a nadie que haya sufrido un accidente, hasta estar seguros de que se pueden realizar movimientos sin riesgo de empeorar las lesiones ya existentes.
    No obstante, existen situaciones en las que la movilización debe ser inmediata: cuando las condiciones ambientales así lo exijan o bien cuando se deba realizar la maniobra de reanimación cardiopulmonar.
  5. Examinar al herido:
    Como ya hemos comentado en apartados anteriores, se debe efectuar una evaluación primaria, que consistirá en determinar aquellas situaciones en que exista la posibilidad de la pérdida de la vida de forma inmediata.
    Posteriormente, se procederá a realizar la evaluación secundaria o, lo que es lo mismo, controlar aquellas lesiones que pueden esperar la llegada de los servicios profesionalizados.
  6. Tranquilizar al herido:
    Los accidentados suelen estar asustados, desconocen las lesiones que sufren y necesitan a alguien en quien confiar en esos momentos de angustia.
    Es función del socorrista el ofrecer esa confianza y mejorar el estado anímico del lesionado.
  7. Mantener al herido caliente:
    Cuando el organismo humano recibe una agresión, se activan los mecanismos de autodefensa implicando, en muchas ocasiones, la pérdida de calor corporal.
    Esta situación se acentúa cuando existe la pérdida de sangre, ya que una de las funciones de ésta es la de mantener la temperatura interna del cuerpo.
  8. Avisar a personal sanitario:
    Este consejo o recomendación se traduce como la necesidad de pedir ayuda, con rapidez, a fin de establecer un tratamiento médico lo más precozmente posible.
  9. Traslado adecuado:
    Según las lesiones que presente el accidentado, la posición de espera y traslado variará.
    Es importante acabar con la práctica habitual de la evacuación en coche particular, ya que si la lesión es vital, no se puede trasladar y se debe atender «in situ» y si la lesión no es vital, quiere decir que puede esperar la llegada de un vehículo (ambulancia) debidamente acondicionado.
  10. No medicar:
    Esta facultad es exclusiva del médico.
    Situaciones de emergencia
    La rápida actuación ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca.
    En cualquier accidente, tal y como ya hemos avanzado en los apartados anteriores, usted DEBE ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA
    Para ello recuerde la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones para empezar a atender al accidentado:
    P.A.S = Proteger. Avisar. Socorrer.

Veamos a continuación cómo ha de actuar en cada caso:

  • La P de PROTEGER
    Antes de actuar, asegúrese de que tanto el accidentado como Ud. está fuera de todo peligro.
    Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atienda al intoxicado sin antes proteger sus vías respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario se accidentaría usted también.
    Protéjase en casos de electrocución.
  • La A de AVISAR
    Siempre que sea posible avise a los servicios emergencia 112 de la existencia del accidente, y así activará el Sistema de Emergencia. Inmediatamente después comience a socorrer mientras espera la ayuda.
    Es muy importante dar la ALERTA de forma correcta y estructurada. Para ello se debe tener muy claro:
  • Quién tiene que avisar.
  • Cómo tiene que dar el mensaje.
  • A quién debe dar el mensaje.

Ya que muchas veces un error en la forma de alertar implica la pérdida de la vida del accidentado, por retraso o por mala interpretación del mensaje.

  • La S de SOCORRER
    Una vez haya protegido y avisado, procederá a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales ¡SIEMPRE! por este orden:
  1. Conciencia.
  2. Respiración.
  3. Pulso.

Las situaciones de emergencia se pueden clasificar, siguiendo el criterio de menor a mayor gravedad, en:

  • Conato de Emergencia:
    Situación que puede ser neutralizada con los medios contra incendios y emergencias disponibles en el lugar donde se produce, por el personal presente en el lugar del incidente.
  • Emergencia Parcial:
    Situación de emergencia que no puede ser neutralizada de inmediato como un Conato y obliga al personal presente a solicitar la ayuda de un grupo de lucha más preparado que dispone de mayores medios contra incendios y emergencias.
  • Emergencia General:
    Situación de emergencia que supera la capacidad de los medios humanos y materiales contra incendios y emergencias establecidos en el centro de trabajo y obliga a alterar toda la organización habitual de la empresa, sustituyéndola por otra de emergencia y teniéndose que solicitar ayuda al exterior.
  • Evacuación:
    Situación de emergencia que obliga a desalojar total o parcialmente el centro de trabajo de forma ordenada y controlada.


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