Prevención de Riesgos Laborales.

1.El trabajo y la salud. Riesgos generales y su prevención

Durante el desarrollo de la actividad laboral los seres humanos se encuentran ante situaciones que pueden llegar a afectar a su salud. Eliminar, identificar y controlar dichas situaciones de riesgo es la finalidad principal de la P.R.L. siendo su objetivo la mejora de los niveles de salud de los trabajadores.
Trabajo
Es aquella actividad productiva y social organizada, que a través de una serie de recursos y de materias, como son los propios trabajadores, las materias primas, los productos, los equipos, las máquinas, la energía, la tecnología y la organización.
La realización del trabajo supone una importante modificación o transformación de la propia naturaleza, que aporta las materias primas, que se lleva a cabo mediante la tecnificación y la organización del trabajo.
La tecnificación es aquel proceso mediante el cual el hombre elabora y fabrica todas aquellas herramientas, máquinas y equipos materiales, dirigidos a la realización de una actividad específica, lo que le debe permitir realizar el trabajo de una forma mucho más cómoda y rentable.
La organización del trabajo es aquel proceso mediante el cual el hombre, se organiza para realizar sus tareas diarias y ser más productivo y realizar el trabajo de forma eficaz.
1.1. Definición y componente de la salud

Desde el punto de vista médico sería ausencia de enfermedad, preservar, mantener o recuperar la salud colectiva. Desde un punto de vista social la salud podría considerarse como un derecho de las personas.
Nosotros utilizaremos la definición que para el término salud estableció la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.) en 1948, siendo válida hoy día, al ir mucho más allá de un logro social o una ausencia de enfermedad, y que según la cual:
«La salud es un estado de bienestar físico, mental y social completo y no meramente la ausencia de daño y enfermedad».


1.2. Los riesgos profesionales. Factores de riesgo


La Ley de Prevención de Riesgos Laborales (LPRL) 31/1995, del 8 de noviembre, no solo modificó los modos de actuación en seguridad y salud en el trabajo, sino que también introdujo cambios en la terminología técnica empleada.
De esta forma, en esta Ley se definía el concepto de Peligro (referido al ámbito laboral) como:
«Aquella fuente o situación con capacidad de producir daño en términos de lesiones, daños a la propiedad, daños al medio ambiente o a una combinación de ellos».

Además se estableció la definición del concepto de “Riesgo” como:
«La combinación de la frecuencia y la probabilidad y de las consecuencias que podrían derivarse de la materialización de un peligro».
Uno de los principios fundamentales en los que se asienta la PRL es que:
“El principal factor de riesgo es la actividad en sí misma”.
El concepto de riesgo en el ámbito de la Prevención de Riesgos Laborales lleva siempre asociado tres elementos clave:
Frecuencia. Número de veces que puede materializarse un peligro.
Probabilidad. Es el grado de posibilidad de que pueda materializarse un peligro.
Consecuencia. Severidad de las repercusiones si el peligro se materializa.
El concepto de riesgo implica siempre una realidad posible, y por definición el riesgo cero o nulo no existe, puesto que la probabilidad nula es imposible de conseguir, por lo que se puede afirmar que siempre existe para cada situación laboral un riesgo, por pequeño que este sea.
Para realizar Evaluaciones y Planificaciones de Riesgos Laborales, son conceptos tan importantes que están recogidos en la definición de riesgo laboral que el Art. 4 Punto 2 de la Ley 31/1995 de P.R.L. que establece:
«Se entenderá como riesgo laboral (o riesgo derivado del trabajo) la posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad se valorarán conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y la severidad de este».
Factores de riesgo
Llegados a este punto debemos ver cuáles son los factores de riesgo principales, los cuales se pueden agrupar en dos categorías:
Factor Humano. Son de dos tipos:
Las condiciones personales del trabajador: edad, estado de salud, nivel de formación y estudios, experiencia profesional, aspectos fisiológicos, etc.
Actuaciones peligrosas y prácticas inseguras: son todas aquellas acciones que se llevan a cabo respecto a una determinada tarea y que pueden crear situaciones de riesgo para la salud.
-Factor técnico: se refiere a todo el conjunto de condiciones materiales que encontramos en el trabajo o dicho de otra manera; las condiciones de trabajo.

2.Daños derivados del trabajo.


La Ley 31/1995 de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales establece en su artículo 4 punto 3 que:
«Los daños derivados del trabajo son todas aquellas enfermedades, patologías o lesiones sufridas con motivo u ocasión del trabajo».

2.1. Los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales

Por ello el empresario tiene la obligación de tomar las medidas preventivas oportunas para mejorar las condiciones de trabajo. Es necesario pues evaluar todos los riegos profesionales existentes, tanto los que pueden provocar accidentes de trabajo y enfermedades profesionales, como aquellas en las que se den situaciones de insatisfacción, fatiga, estrés, etc.
El accidente de trabajo puede producir lesiones físicas leves, graves o mortales y tiene un carácter súbito e inmediato.
La definición legal de ACCIDENTE DE TRABAJO se encuentra en el art. 115 del Texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social de 20/06/1994:
«Toda lesión corporal que sufre el trabajador con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecute por cuenta ajena».
Enfermedad profesional
«Se entiende por enfermedad profesional aquella contraída a consecuencia del trabajo ejecutado por cuenta ajena, en las actividades que se especifiquen en el cuadro aprobado por las disposiciones de aplicación y desarrollo de esta ley, y que esta proceda por la acción de elementos o sustancias que en dicho cuadro se indiquen para cada enfermedad profesional».
Desde el punto de vista legal volvemos a encontrar tres puntos de interés en la definición de enfermedad laboral:
El trabajo por cuenta ajena.
Las enfermedades adquiridas por consecuencia del trabajo.
La enfermedad profesional que se haya producido por los elementos o sustancias del propio trabajo.
El requisito para que una enfermedad laboral sea considerada como tal es que se produzca como consecuencia directa del trabajo.

Al analizar la enfermedad laboral hay que tener en cuenta los siguientes factores:

  • Concentración del agente contaminante en el ambiente de trabajo
    La gran mayoría de los contaminantes físicos y químicos que encontramos en el mundo laboral tienen asignados un Valor Límite Ambiental (VLA) por debajo de los cuales en condiciones normales no es probable que produzcan daño al trabajador expuesto.
  • Tiempo de exposición a dicho elemento
    También suelen estar delimitados por la legislación pertinente en cada caso dependiendo del contaminante.
  • Características personales de cada individuo
    La concentración y el tiempo de exposición se establecen para una población normal o estándar, las condiciones de vida y las características personales de cada individuo.
  • Presencia de varios agentes contaminantes al mismo tiempo
    Si los agentes contaminantes son varios y actúan a la vez, los efectos negativos que provocan pueden llegar no solo a sumarse sino a multiplicarse.

2.2. Incidentess

Cualquier suceso no esperado ni deseado, que no dando lugar a pérdidas de salud o lesiones a las personas, puede ocasionar daños a la propiedad, a los equipos de trabajo a materiales, etc. Lo más importante de los incidentes es que son reveladores de riesgos.
La diferencia respecto a un accidente es que mientras que éste produce daño a las personas, el incidente no.

2.3. Otras paatologías derivadas del trabajo

  • Contrariamente a lo que podemos pensar, las enfermedades profesionales y los accidentes de trabajo representan una pequeña parte de la patología laboral.
    El grueso está formado por trastornos que no entran dentro de estos conceptos legales. Cualquier trastorno que cumpla los criterios de patología específica del trabajo pero que no pueda ser reconocido como enfermedad profesional o accidente de trabajo y por lo tanto no está incluida en el cuadro de Enfermedades Profesionales.
    Entre estas enfermedades encontramos trastornos como:
    Insatisfacción.
    Fatiga.
    Depresión.
    Trastornos de ansiedad.
    Alteraciones cardiovasculares.
    Repercusiones económicas y de funcionamiento
    Las repercusiones de los accidentes de trabajo muestran dos aspectos muy diferentes entre sí, por una parte encontramos las humanas y por otra las económicas.
    Desde un punto de vista ético y moral el coste humano de los accidentes es razón suficiente para poner todos los medios económicos y humanos precisos para evitar que estos ocurran, el sufrimiento de accidentados y familiares es una razón más que poderosa. Pero además los accidentes tienen un coste económico enorme. Siendo muy importante conocer los costes reales de los accidentes laborales. Estos se clasifican en dos grupos:
    Costes directos. Aquellos que pueden ser fácilmente recogidos en la contabilidad general de la empresa:
    Gastos de pólizas de seguros de accidentes y enfermedades profesionales.
    Indemnizaciones por concepto de accidente o enfermedad profesional.
    Gastos asistenciales sanitarios.
    Sanciones o recargos por falta de medidas de seguridad y salud.
    Minutas de abogados, gastos legales, asesorías jurídicas, etc.
    Pérdidas económicas durante el aprendizaje de las personas que sustituyen a los accidentados.
    Dificultades de contratación y sustitución de accidentados.
    Malas relaciones entre trabajadores, mandos intermedios y dirección de la empresa.
    Costes indirectos. Son difíciles de evaluar, no quedan expresamente anotados en la contabilidad general de la empresa, pero inciden negativamente en ella como:
    Mala imagen de la empresa.
    Pérdidas productivas.
    Pérdidas de tiempo.
    Pérdidas de nicho de mercado.
    Pérdidas de equipamiento y materiales.

3.Técnicas de Seguridad: prevención y protección.

Las técnicas de prevención son aquellas técnicas que están encaminadas a actuar directamente sobre los riesgos antes de que se lleguen a materializar y por consiguiente puedan producir daños para la salud de los trabajadores. Son por lo tanto técnicas de tipo activo.

La ley establece la obligatoriedad de actuar sobre el riesgo, las técnicas de prevención activas actúan sobre la probabilidad y la frecuencia del riesgo y en mucha menor medida sobre la consecuencia.
Las actuaciones preventivas en una empresa pueden ser de tipo material o actuaciones de formación e información de los trabajadores.

4.Técnicas de salud:

La Seguridad en el Trabajo: es aquella disciplina preventiva que estudia todos los riesgos y condiciones materiales relacionadas con el trabajo, que podrían llegar a afectar, directa o indirectamente, a la integridad física de los trabajadores (accidente de trabajo).

4.1. Higiene Industrial

Se considera como aquella disciplina preventiva cuyo objeto fundamental es identificar, evaluar, y controlar, las concentraciones de los diferentes contaminantes ya fueran de carácter físico (ruido), químico (productos químicos) o biológicos (virus) presentes en los puestos de trabajo y que pueden llegar a producir determinadas alteraciones en la salud de los trabajadores.

4.2. Ergonomía


Es aquella disciplina que trata la adecuación entre las distintas capacidades de las personas y las exigencias de las tareas de trabajo realizadas. En un principio se dirige al estudio y adecuación de las dimensiones de los puestos de trabajo, los esfuerzos y movimientos requeridos por las tareas a las características físicas de las personas. Con el tiempo se incluyeron otros aspectos como eran el medio ambiente físico, dentro del cual se incluían entre otros la iluminación, temperatura, humedad y niveles de ruido.

4.3. Medicina del Trabajo

Es aquella disciplina dirigida a estudiar las consecuencias derivadas de las condiciones materiales y ambientales sobre las personas, procurando establecer, unas condiciones de trabajo que no produzcan enfermedades ni daños a los trabajadores. A la vez se ocupa del tratamiento, curación y posterior rehabilitación de las enfermedades profesionales.

5. Formación e información

Se encarga de aspectos tan importantes como: el tiempo de trabajo, el horario, las pausas, el ritmo de trabajo, así como los temas asociados a la propia organización del trabajo, la carga mental, las relaciones laborales, etc.
Gracias a esta metodología, podemos llegar hasta el proceso de evaluación de los riesgos, para planificar todas las actividades preventivas que sean necesarias en el seno de la empresa.

  1. Marco normativo básico en prevención de riesgos laborales. Derechos y obligaciones.
    El marco legislativo y las bases normativas de la prevención de riesgos y salud laborales son:
  • Reglamento de Seguridad e Higiene en el trabajo de 31 de enero de 1940, modificado posteriormente por la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo de 9 de marzo de 1971 (en vigor hasta 1995).
  • Ley 8/1980 del 10 de marzo, en el Estatuto de los Trabajadores se hace referencia a los derechos de los mismos en materia de PRL.
  • Ley General de Seguridad Social. R.D. Legislativo 1/1994 y Decreto 2065/1974, donde se hace referencia a las mutuas de accidentes y enfermedades laborales.
  • Ley 31/1995 de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales, esta ley es una transposición al derecho español de la directiva europea 89/391/CEE, y constituye Legislación Laboral, conforme al Art. 149.1 de la Constitución.
    La ley de prevención de riesgos laborales
    Esta Ley transpone a nuestro derecho, además de la Directiva Marco, que contiene la normativa básica de la política de prevención comunitaria.

REGLAMENTACIONES TÉCNICAS ESPECÍFICAS DERIVADAS DE LA LEY
En este sentido las reglamentaciones técnicas más importantes son las relativas a «lugares de trabajo», «equipos de trabajo» y «equipos de protección individual».

  • Lugares de Trabajo
    Esta disposición establece las condiciones mínimas de seguridad y salud que deben reunir los lugares de trabajo: estructuras, espacios y superficies, accesos, condiciones ambientales (iluminación, ventilación, temperatura, etc.)
  • Equipos de Trabajo
    Regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización de los equipos de trabajo empleados por los trabajadores: máquinas, aparatos, instrumentos o instalaciones utilizadas en el trabajo.
  • Equipos de Protección Individual (E.P.I.)
    Recoge las disposiciones generales que han de cumplir estos equipos, los riesgos en los que corresponde utilizarlos, su clasificación y las actividades o sectores de actividad donde pueden ser necesarios.
    Alcance y fundamentos jurídicos
    Dentro de la política social se encuentra incluida la política de “Seguridad y Salud de los trabajadores en el lugar de trabajo”, cuyo propósito es fijar unos niveles mínimos de protección que se apliquen por igual a los trabajadores de todos los países europeos de la Unión.
    Directivas sobre seguridad y salud en el trabajo
    Es la directiva que fija las principales reglas de juego para los empresarios y los trabajadores en lo que se refiere a la mejora de la seguridad y la salud en el trabajo.
    La directiva fue transpuesta al derecho español mediante la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
    La directiva “Marco” abre la puerta a un abanico de directivas específicas sobre seguridad y salud en el trabajo, que podemos clasificar en varios grupos, según su contenido:
    . Colectivos especiales de trabajadores
    Directivas dedicadas a diversos colectivos a los que se les supone una mayor necesidad de protección: trabajadoras embarazadas, trabajadores atípicos (trabajo temporal), trabajadores jóvenes, etc.
    . Lugares de trabajo
    Existe una directiva con este mismo título que establece los requisitos para el diseño y utilización de los lugares de trabajo en general. Además existen varias directivas sobre lugares de trabajo especiales (Obras de Construcción, Canteras y Minas, Sondeos, Buques de Pesca, Medios de Transporte, etc.).

. Agentes contaminantes
Este es el grupo más numeroso y se refiere a la protección de los trabajadores frente a los riesgos relacionados con la exposición a agentes físicos, químicos y biológicos (agentes cancerígenos, sílice, amianto, plomo, radiaciones ionizantes, agentes biológicos, etc.).

. Otras directivas
Entre las directivas no incluidas en los grupos anteriores podemos destacar, por su importancia, las de utilización de Equipos de trabajo, Pantallas de visualización, Manipulación manual de cargas, Accidentes mayores en la industria o la de Equipos de protección individual (E.P.I.).

DIRECTIVAS SOBRE SEGURIDAD DEL PRODUCTO
Esta política europea tiene una gran influencia en el mundo del trabajo, ya que obliga a que las máquinas, herramientas, materiales, equipos o productos que el trabajador va a utilizar en el desempeño de su trabajo cumplan, desde el momento de su comercialización, unas mínimas condiciones de seguridad garantizadas por el fabricante o por el vendedor.
Para que un producto pueda ser comercializado en Europa debe cumplir los requisitos esenciales establecidos para ese tipo de producto. En el caso de que los cumpla, el fabricante o el importador, si se trata de un producto fabricado fuera de la Unión Europea, podrán estampar en él, en lugar visible, el marcado «CE». ( CE = Conformidad Europea )
El marcado “CE» es una especie de «etiqueta de producto seguro». Las directivas establecen, además de los requisitos esenciales de seguridad, la información que debe facilitar el fabricante junto con el producto, por ejemplo: manuales de instrucciones, normas de uso, normas de mantenimiento, planos detallados, pruebas efectuadas, etc.

6.Riesgos generales y su prevención

Los riesgos generales están asociados a las condiciones de trabajo que afectan al entorno físico de la empresa en su conjunto. Por lo tanto, tienen una relación directa con:
Lugares de trabajo.
Equipos de trabajo.
Medio ambiente de trabajo.
Organización del trabajo.

La norma no establece un método oficial para identificar los riesgos, pero dicha identificación ha de tener en cuenta las características de la actividad y los lugares donde ésta se desarrolla. Lo más frecuente es agruparlos según el tipo de riesgo:
Riesgos relacionados con factores de riesgos de seguridad (originados por los locales de trabajo, equipos de trabajo, instalaciones…).
Riesgos relacionados con factores de riesgos debidos al medioambiente de trabajo (originados por contaminantes físicos, químicos y biológicos).
Riesgos relacionados con factores de riesgos ergonómicos y psicosociales, (debidos a las características y organización del trabajo).

6.1. Riesgos ligados a las condiciones de seguridad

La Seguridad en el Trabajo está constituida por una serie de técnicas preventivas que tienen como objetivo reducir o eliminar el riesgo de aparición de los accidentes de trabajo. Consideraremos el accidente de trabajo como: cualquier suceso no deseado que interrumpe o interfiere un proceso organizado en el mundo laboral.
Las condiciones de trabajo
Las condiciones de trabajo en un mundo económico que cambia a un ritmo vertiginoso hacen que la naturaleza de los riesgos laborales sea enormemente amplia y diversa. Entre las causas que provocan tales riesgos generalmente destacan las que aparecen ligadas a: lugares de trabajo, herramientas, máquinas, etc…


6.2. Riesgos ligados al entorno de trabajo
Se debe evitar que las condiciones ambientales de los lugares de trabajo constituyan un riesgo para la seguridad y salud de los trabajadores
.

Las condiciones ambientales tampoco deben constituir una fuente de incomodidad o molestias para los trabajadores.
En los lugares de trabajo cerrado, deberán cumplirse estas recomendaciones:
En lugares donde se realicen trabajos sedentarios la temperatura estará comprendida entre los 17° y los 27° C.
En los lugares donde se realicen trabajos ligeros, la temperatura se situará entre los 14° y 25° C.
La humedad relativa deberá estar comprendida entre el 30% y el 70%, excepto donde existan riesgos asociados a la electricidad estática, en cuyo caso el límite inferior se sitúa en el 50%

Los trabajadores no deben estar expuestos de forma frecuente o continuada a corrientes de aire cuya velocidad exceda de los siguientes límites:

6.3. La carga de trabajo y la fatiga

6.3.1. Carga de trabajo

La carga de trabajo es el conjunto de requerimientos a los que se ve sometida la persona a lo largo de su jornada laboral. Estos requerimientos pueden ser de tipo físico y mental.
La Ergonomía y Psicosociología Aplicada es la técnica que tiene como objetivo el de ajustar los requerimientos físicos y psicológicos del trabajo a las capacidades, limitaciones y necesidades de la persona, evitando los riesgos para la salud que puede sufrir el trabajador si no se da este ajuste.
Carga Física. y Carga Mental.


6.3.2. Fatiga

En términos generales se define fatiga como aquel fenómeno que aparece en los seres vivos, relacionado con la actividad de uno o varios órganos, y que consiste en una disminución de rendimiento, acompañada o no de sensación de cansancio.
Fisiológicamente: “Sensación penosa que se experimenta después de un trabajo físico o intelectual, prologando o intenso”.
Una de las formas de clasificar la fatiga es: general, sensorial, física, mental, muscular y clínica.
Fatiga general: por lo común afecta a todo el cuerpo.
Fatiga sensorial: ocasiona dolores en la sensibilidad de todos y cada uno de los órganos del hombre.
Fatiga física: ocasiona dolores localizado en los músculos afectados.
Fatiga mental: genera tensión en el individuo, creada por una actividad intensa o prolongada.
Fatiga clínica: se produce por una falta de recuperación y escasez de suficiente descanso en etapas sucesivas del trabajo o fuera de él.
Los mecanismos principales del cuerpo humano afectados por la fatiga son:
El sistema circulatorio.
El aparato digestivo.
El sistema nervioso.
El sistema muscular.
El aparato respiratorio.
El trabajo físico continuo altera a estos mecanismos, tanto separada como colectivamente. Las posibles causas que pueden provocar la fatiga:
Monotonía.
Intensidad y duración del trabajo físico y mental.
Medio (clima, ruido, luz).
Causas mentales (responsabilidad, preocupaciones, conflictos).
Enfermedad y dolor. Nutrición.


6.3.3. La insatisfacción laboral

Se define la insatisfacción como fenómeno psicosocial de desagrado del trabajo, de rechazo, no satisfecho, descontento.
La insatisfacción debilita el sistema nervioso y hace que los indicadores de depresión de los trabajadores hipersensibles aumenten. La insatisfacción provoca la ruptura social. La insatisfacción produce al ser humano enfermedades psíquicas y morales.

6.4. Sistemas elementales de control de riesgos

Al aplicar las técnicas analíticas, tanto preventivas como reactivas que hemos estado estudiando, se suelen poner de manifiesto una serie de situaciones anómalas que son las que deben ser corregidas.
Posteriormente esta identificación de riesgos es evaluada, en función del grado de probabilidad y las consecuencias, que ese riesgo puede ocasionar en el caso de que se materialice en un accidente.
Por último, una vez identificados y evaluados, los riesgos deben ser corregidos.


6.5. Protección colectiva e individual


6.5.1. La protección colectiva


Tiene como finalidad actuar sobre la fuente que provoca la situación de riesgo, de forma que ofrezca una protección eficaz a todo el colectivo de trabajadores expuestos.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales cita en el Art. 15 como uno de los principios de la acción preventiva anteponer la protección colectiva a la individual.
Como sistemas y medidas de protección colectiva cabe citar los siguientes:
Orden y limpieza
Muchos accidentes y daños tienen como última causa una situación de desorden y suciedad. Para hacer el trabajo más fácil, con un ritmo más fluido y en condiciones de seguridad, conviene mantener los puestos de trabajo en condiciones óptimas de orden y limpieza.
Señalización
La señalización no elimina la situación de riesgo existente, solo ofrece información relativa a la existencia de ese riesgo. Se aplicará cuando las medidas adoptadas para minimizar el riesgo no han resultado suficientes.
Formación
Los riesgos o sus posibles consecuencias afectan a todos los componentes de la empresa, tanto humanos como materiales, además del medio ambiente en la que se ubica. Por lo tanto las actuaciones preventivas tendrán la finalidad de proteger y mejorar la situación de cualquiera de esos componentes, priorizando el elemento humano.
La formación, como cualquier otra actividad en la empresa, debe ser objeto de una planificación (programas), seguida de una realización práctica (impartición de la enseñanza) y de una evaluación de los resultados.
Mantenimiento
El principio fundamental del mantenimiento es disponer de instalaciones, equipos u otros elementos que se empleen en el desarrollo del trabajo, en condiciones óptimas de utilización, de forma que aseguren la continuidad del proceso productivo y no generen riesgos adicionales al trabajador.
Los tipos de mantenimiento que se pueden llevar a cabo son:
Correctivo: reparar todas las averías o defectos que se presenten a partir del momento en que se notifica la anomalía producida.
Preventivo: Verificación y sustitución de los equipos defectuosos, realizado en base a un programa/preestablecido anteriormente, de revisiones periódicas.
Predictivo: Prever el momento en que se origina el fallo o avería, para aplicar antes la situación correctora.
Resguardos y dispositivos de seguridad
Para eliminar o disminuir el riesgo existente en máquinas, equipos o instalaciones y para evitar las consecuencias en el caso de que aparezca el accidente, en numerosas ocasiones se utilizan resguardos y dispositivos de seguridad.

Los tipos de resguardos son:
Fijo: no tiene movilidad en la posición que ha sido instalado.
Regulable: tiene la posibilidad de ajustarse en una determinada posición.
Distanciador: resguardo que no encierra por completo la zona de peligro, pero imposibilita su acceso.
Móvil con enclavamiento: en su posición móvil no existe posición de peligro, mientras que en la situación de enclavamiento no hay posibilidad de acceso a la situación peligrosa.
Apartacuerpos y apartamanos: su finalidad es alejar o separar físicamente cualquier objeto de la zona de peligro.
Ajuste mecánico: Las partes móviles se ajustan automáticamente sobre la superficie a trabajar.

6.5.2. La protección individual


Las disposiciones mínimas de seguridad y de salud para la utilización por los trabajadores en el trabajo de equipos de protección individual. A los efectos de dicha Directiva se entiende por equipo de protección individual (EPI) cualquier equipo destinado a ser llevado o sujetado por el trabajador o trabajadora para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo.
Obligaciones de los empresarios

  1. Un equipo de protección individual debe adecuarse a las disposiciones comunitarias sobre diseño y construcción en materia de seguridad y de salud que lo afecten. En cualquier caso, un equipo de protección individual deberá:
    Ser adecuado a los riesgos de los que haya que protegerse, sin suponer de por sí un riesgo adicional.
  2. En caso de riesgos múltiples que exijan que se lleven simultáneamente varios equipos de protección individual, dichos equipos deberán ser compatibles y mantener su eficacia en relación con el riesgo o los riesgos correspondientes.
  3. Las condiciones en las que un equipo de protección individual deba utilizarse, en particular por lo que se refiere al tiempo durante el cual haya de llevarse, se determinarán en función de la gravedad del riesgo, de la frecuencia de la exposición al riesgo y de las características del puesto de trabajo de cada trabajador.
    Partes del cuerpo susceptibles de necesitar protección
    Protección para oídos, Protección para ojos, Pantalla de soldador.

Uno de los factores más importantes que debemos tomar en cuenta para la selección de equipo protector de oídos es la capacidad que tiene de reducir el nivel de decibelios al que se está expuesto. Orejeras: se enganchan a la cabeza y cubren ambos oidos.

Protección para el sistema respiratorio

Filtros: el más sencillo, un pañuelo sobre la boca y nariz.

Mascarilla.

Máscara antipartículas: evita la polución.

Máscara antigás: evita materiales tóxicos.

Protección para el tronco
Chaleco.
Arnés, usado por ejemplo en un parapente.
Cinturón de sujeción del tronco.

Protección para brazos
Codera: para hacer más leves los golpes en el codo.
Muñequera, usada por deportistas para prevenir lesiones en la muñeca.

Protección para manos
Guantes:
Para evitar infecciones o contaminación: (por ej. los de látex, vinilo o nitrilo). Usados por médicos.
Guantes de protección contra aguas fuertes o sustancias químicas.
Para evitar el frío.
Para protegerse de peligros mecánicos como la fricción (por ej. los de malla de acero).
Para evitar heridas hechas por objetos punzantes.
Para soportar impactos, como los de un portero.

Protección para piernas
Pantalones especiales.
Rodilleras, usada por ciclistas y motociclistas, entre otros.
Tobilleras.
Protección para genitales.
Calzado de protección
Zapatos especiales (impermeables, suela antideslizante, duros…).
Botas.
Botas plásticas.
Botas de seguridad con puntera de acero, y con suela especial para evitar pinchazos.
Botas de seguridad dieléctrica.
Zapatos con suela antideslizante.

Ropa de protección
La ropa de protección es ropa especialmente diseñada para trabajar en condiciones extremas. Puede ser para:
Evitar daños en el cuerpo de quien la lleva. Ejemplo, porque se ha de trabajar con electricidad.
Proteger el entorno de la polución o infección que pueda causar el trabajador. Ejemplo, en una cocina.
Ambos tipos de protección (trabajador y entorno). Por ejemplo, para un dentista o un cirujano.

7.Planes de emergencia y evacuación

Todo ello podría ir unido a un riesgo de daño a las instalaciones y al medio ambiente. Cuando ocurre alguna de estas circunstancias, se dice que hay una situación de emergencia.
Para ello el empresario deberá designar al personal encargado de poner en práctica dichas medidas, comprobando periódicamente, en su caso, su correcto funcionamiento.
Existe legislación que obliga a determinadas empresas, según su tamaño, tipo de actividad y cantidad de sustancias peligrosas empleadas, a que se disponga de Autoprotección:
Que se identifiquen y evalúen los riesgos de accidentes graves.
Que se elabore un plan de emergencia interior (PEI) .
Que se informe, forme y equipe a los empleados con el fin de garantizar su seguridad.
Información de apoyo para la actuación de emergencias
Para cada situación de emergencia debería existir un plan de actuación, una organización y unos medios de lucha.

  • Planes de actuación
    Ante una situación de emergencia, lo principal es salvaguardar a los trabajadores y población afectada. Esto se consigue alejando del peligro a las personas, o sea, realizando una Evacuación.
    Si además se quiere evitar completamente o minimizar el daño a las instalaciones debería disponerse de un Plan de Emergencia Interior (PEI).
    Cuando son varias las empresas que pueden estar implicadas se debería preparar un Plan de Emergencia Exterior.
  • Plan de evacuación
    Es un plan de actuación que obliga al personal de un centro de trabajo a trasladarse de forma ordenada y controlada hacia lugares seguros interiores o exteriores al centro, según sea evacuación parcial o total respectivamente.
  • Plan de emergencia interior (PEI)
    Es la organización y conjunto de medios y procedimientos de actuación, previstos en una empresa o en empresas contiguas, con el fin de prevenir los accidentes de cualquier tipo y, en su caso, mitigar sus efectos en el interior de las instalaciones de trabajo.
  • Plan de emergencia exterior (PEE)
    Es un plan de emergencia que agrupa:
    Varios planes de emergencia interiores de empresas cercanas.
    El plan de actuación municipal (PAM).
    El plan básico de emergencia municipal (PBEM) y
    El plan de actuación de los grupos (PAGr).
    Se nutre de la información dada por las empresas.
    Asimismo dentro de la organización de emergencias nos podemos encontrar los siguientes equipos de actuación:
  • Equipos de primera intervención (EPI)
    Grupos de un mínimo de dos trabajadores, con conocimientos básicos contra incendios y emergencias, que actúan directamente contra las causas de la emergencia.
    Sería recomendable que todos los trabajadores recibieran la formación imprescindible para ser EPI.
  • Equipos de segunda intervención (ESI)

Grupos de trabajadores con formación y entrenamiento suficientemente intensivo para la lucha contra cualquier tipo de emergencia. Son los bomberos de la empresa.

  • Equipos de primeros auxilios (EPA)
    Grupos de trabajadores con la preparación imprescindible para realizar los primeros auxilios.
  • Equipos de alarma y evacuación (EAE)
    Grupos de dos o tres trabajadores cuyas misiones serían la de dirigir ordenadamente a las personas hacia las salidas de emergencia correspondientes, verificando que nadie quede sin evacuar, y auxiliar a los heridos en colaboración con los equipos de primeros auxilios.

8.El control de la salud de los trabajadores

La Medicina del trabajo es una de las cuatro especialidades en las cuales se estructura el Reglamento de los Servicios de Prevención la actividad preventiva. Es la encargada de promover y mantener el bienestar físico y mental de los trabajadores. La prevención de las pérdidas de la salud causadas por las condiciones de trabajo, la colocación y mantenimiento del trabajador en un ambiente de trabajo adaptado a sus condiciones fisiológicas y psicológicas, (la adaptación del trabajo al ser humano).
La vigilancia de la salud
Es uno de los instrumentos que utiliza la Medicina del trabajo para controlar y hacer el seguimiento de la repercusión de las condiciones de trabajo sobre la salud de la población trabajadora. Como tal es una técnica complementaria de las correspondientes a las disciplinas de Seguridad, Higiene, Ergonomía y Psicosociología.
Los objetivos individuales de la vigilancia de la salud son tres:
La detección precoz de las repercusiones de las condiciones de trabajo sobre la salud.
La identificación de los trabajadores especialmente sensibles a ciertos riesgos.
La adaptación de la tarea al individuo.

  1. Elementos básicos de gestión de la prevención de riesgos. Según el artículo 40.2 de la Constitución Española: «Asimismo, los poderes públicos fomentarán una política que garantice la formación y readaptación profesionales, velarán por la seguridad e higiene en el trabajo y garantizarán el descanso necesario, mediante la limitación de la jornada laboral, las vacaciones periódicas retribuidas y la promoción de centros adecuados»

9.Organismos públicos relacionados con la seguridad y salud en el trabajo

Visto el mandato constitucional, podemos distinguir diferentes organismos con competencias en materia preventiva, así, diferenciamos:
Nivel Internacional.
Unión Europea.
Nacional.
Autonómico.
Otros Órganos e Instituciones.


9.1.Organismos nacionales

El Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT)
Es un órgano especializado de carácter Científico- Técnico que se incluye dentro de la Administración General del Estado. Tiene como misión el análisis y estudio de las Condiciones de Seguridad y Salud en el Trabajo, así como la promoción y apoyo a la mejora de estas.

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS)
Órgano también perteneciente al organigrama de la Administración General del Estado (aunque no fue creado expresamente por la Ley de Prevención de Riesgos Laborales) cuya función principal es la Vigilancia y Control de la Normativa sobre Prevención de Riesgos Laborales.
La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo
Es un órgano colegiado asesor de las Administraciones Públicas en la formulación de las políticas de prevención y órgano de participación institucional en materia de Seguridad y Salud en el Trabajo. Para el desempeño de sus funciones, la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo se constituye en Pleno, en Comisión Permanente y en Grupos de Trabajo conforme a la normativa que establece su Reglamento de Funcionamiento Interno.

9.2. Organismos de carácter autonómico

La Constitución Española reserva al Estado la competencia exclusiva en materia de legislación laboral, sin perjuicio de su ejecución por los Órganos de las Comunidades Autónomas.
En este sentido, las Comunidades Autónomas que tienen transferidas las competencias en materia de ejecución de la legislación laboral, disponen de la potestad sancionadora, que se efectuará de acuerdo con su regulación propia, a propuesta de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social.

9.2.1.Representación de los trabajadores

Regula de forma detallada los derechos de consulta y participación de los trabajadores en relación con las cuestiones que afectan a la seguridad y salud en el trabajo. Ejercen además una función de vigilancia y control de la normativa de prevención.
NÚMERO DE TRABAJADORES NÚMERO DE DELEGADOS DE PREVENCIÓN
De 5 a 49 trabajadores 1 Delegado de Prevención
De 50 a 100 trabajadores 2 Delegados de Prevención
De 101 a 500 trabajadores 3 Delegados de Prevención
De 501 a 1000 trabajadores 4 Delegados de Prevención
De 1001 a 2000 trabajadores 5 Delegados de Prevención
De 2001 a 3000 trabajadores 6 Delegados de Prevención
De 3001 a 4000 trabajadores 7 Delegados de Prevención
De 4001 en adelante 8 Delegados de Prevención

9.3. Derechos y obligaciones

Todos los trabajadores son titulares del derecho a la salud con independencia del tipo de contrato que posean o de su adscripción al sector público o privado.
Para asegurar la efectividad de este derecho fundamental, la ley reconoce unos derechos adicionales que posibilitan acciones individuales y colectivas de autoprotección. Estos son:
Información: Derecho a recibir toda la información necesaria sobre los riesgos de su puesto de trabajo, sobre las medidas de protección y prevención aplicables y sobre los planes de emergencia.
Formación: Derecho a recibir formación teórica y práctica en materia preventiva que deberá actualizarse siempre que sea necesario.
Propuesta: Derecho a formular propuestas al empresario, al Comité de Salud y Seguridad o a los Delegad@s de Prevención, con el fin de mejorar la salud y seguridad.
Participación: Derecho a participar en todos los aspectos de la prevención en el trabajo.
Vigilancia de la salud: Derecho a la vigilancia periódica de su salud, en función de los riesgos inherentes a su puesto de trabajo.
Denuncia: Derecho a recurrir a la Inspección de Trabajo si considera que las medidas adoptadas y los medios utilizados por el empresario no son suficientes.
Resistencia: Derecho a interrumpir la actividad y abandonar el trabajo, cuando considere que existe un riesgo grave e inminente para su vida o su salud.
Derecho de participación y representación: Los trabajadores tienen derecho a participar en la empresa en las cuestiones relacionadas con la prevención de riesgos en el trabajo, a través de los Delegados de Prevención y los Comités de Seguridad y Salud.
Las Obligaciones del Trabajador en materia de prevención de riesgos laborales. Son las siguientes:
El trabajador debe velar mediante en cumplimiento de las medidas de prevención por su propia seguridad.
Debe usar adecuadamente las máquinas, herramientas, equipos de trabajo, sustancias peligrosas y equipos.
Utilizar adecuadamente los medios y equipos de protección facilitados por el empresario.
No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad.
Informar inmediatamente a su superior jerárquico directo o a los trabajadores designados acerca de cualquier situación que entrañe un riesgo para la seguridad y la salud.
Cooperar con el empresario para que esta pueda garantizar unas condiciones de trabajo que sean seguras.

  1. Organización del trabajo preventivo: rutinas básicas
    La gestión de la prevención dentro de una empresa, supone un conjunto de medidas que pueden resumirse en dos grandes bloques:
    La definición e implantación de un sistema de gestión de la prevención, mediante el cual la empresa establece la estructura organizativa, define las funciones, las prácticas preventivas y los procedimientos.
    La asignación de los Recursos Humanos y Materiales necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas.
    Los principios generales relativos que la ley establece para la prevención de los riesgos son:
    La protección de la seguridad y la salud de los trabajadores.
    La eliminación o disminución de los riesgos derivados del trabajo.
    Además, también desarrollamos cuáles son los principios que deben presidir la acción preventiva, es decir aquellas medidas que debe adoptar el empresario:
    Evitar los riesgos.
    Evaluar los riesgos que no se pueden evitar.
    Combatir los riesgos en su origen.
    Adaptar el trabajo a la persona.
    Planificar la prevención.
    Adoptar las medidas que antepongan la protección colectiva frente a la individual.
    Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.
    Informar formar a los trabajadores.
    Teniendo en cuenta estos principios, a continuación vamos a desarrollar una serie de pasos a seguir para la implantación lógica del trabajo preventivo en la empresa, “Rutinas Básicas de Prevención”.
    Plan de Prevención.
    Evaluación de Riesgos.
    Planificación Preventiva.
    Información y Formación.
    Medidas de Emergencia.
    Memoria Anual.
    Auditorías del Sistema.

9.4.Documentación: recogida, elaboración y archivo

El Plan de Prevención es el documento básico donde se describe el Sistema de Gestión de la Prevención que ha adoptado la empresa. Es la referencia escrita a la hora de implantar y mantener el sistema, además es el documento matriz donde se guardan y apoyan el resto de los documentos relacionados con la Seguridad y Salud en el trabajo.

10.Primeros auxilios: criterios básicos de actuación

Se entiende por primeros auxilios el conjunto de actuaciones y técnicas que permiten la atención inmediata de un accidentado, hasta que llega la asistencia médica profesional, a fin de que las lesiones que se han producido no empeoren. El estado y la evolución de las lesiones derivadas de un accidente dependen, en gran parte, de la rapidez y de la calidad de los primeros auxilios recibidos.
Los puntos a considerar, tal como marca la citada ley, serían:
Designación del personal encargado de poner en práctica dichas medidas.
Comprobación periódica del correcto funcionamiento de las mismas.
En relación con el personal citado y en función de los riesgos se deberá asegurar una formación adecuada, un número suficiente y proporcionar el material adecuado.
Organización de las relaciones que sean necesarias con servicios externos para garantizar la rapidez y eficacia de las actuaciones.
En caso de actuación para proporcionar a la persona accidentada los primeros auxilios, tras haber realizado la valoración primaria y haber medido sus constantes vitales, habremos de tener en cuenta las siguientes consideraciones:

  1. Si la herida es superficial:
    a) La persona que vaya a realizar la cura debe lavarse previamente las manos con agua y jabón.
    b) Lavar la herida con agua y jabón o con suero fisiológico a chorro, procurando si la herida es sucia limpiarla de impurezas y cuerpos extraños lo mejor posible.
    c) Aplicar a la herida un antiséptico y cubrirla con un apósito estéril.
  2. Si la herida es importante, por su extensión, profundidad o localización:
    a) Cortar la hemorragia presionando directamente sobre un apósito limpio colocado sobre la herida.
    b) No retires de la herida los apósitos empapados en sangre, coloca otros limpios encima de ellos.
    c) Evita poner un torniquete, sobre todo si no tienes experiencia.
    d) Cubrir la herida con apósitos limpios y traslada al herido urgentemente a un centro sanitario.
    e) Si la hemorragia es nasal presionar con los dedos las alas de la nariz y bajar la cabeza.
  3. En caso de mareo o lipotimia:
    a) Echar a la persona en el suelo elevándole los pies.
    b) Aflojar el cinturón, la corbata o cualquier prenda de vestir que pueda oprimir.
    c) Procura que le llegue aire suficiente a la víctima (retira a los curiosos, abre alguna ventana, abanícale la cara, etc.).
    d) Si a pesar de todo, la víctima no recupera la consciencia podríamos estar ante una situación más grave: Comprueba si tiene respiración y pulso:
    Si tiene pulso y respira, colocar a la víctima en posición de seguridad y avisar a un servicio de urgencias.
    Si no tiene pulso ni respira, realizar las maniobras de reanimación cardiopulmonar y avisar a un servicio de urgencias.
  4. Que debemos hacer:
    No dar de beber nada, ni administrar analgésicos, ni dejar nunca solo a un accidentado (sobre todo si se encuentra inconsciente). Mantenlo caliente tapándolo con ropa.
    Si después de un accidente observas en la víctima problemas de habla o de coordinación, ha de ser reconocida urgentemente en un centro sanitario.
  5. Si observas un cuerpo extraño en un ojo:
    a) No permitas que el accidentado se restriegue el ojo.
    b) Si está suelto retíralo suavemente con la punta de un pañuelo.
    c) Si está enclavado no lo extraigas (sobre todo si se encuentra en la zona coloreada del ojo) cúbrelo con un apósito limpio y remite al accidentado a un centro sanitario.
    d) No utilices nunca objetos puntiagudos o afilados para extraer cuerpos extraños de los ojos.
  6. En caso de quemaduras:
    a) Enfría la zona afectada con agua fría (no cubitos ni agua helada).
    b) No apliques remedios caseros sobre una quemadura.
    c) No abras las ampollas.
    d) No retires las ropas quemadas del cuerpo.
    e) Remite a la víctima a un centro sanitario siempre que la quemadura tenga más de 2 cm. o afecte a ojos, manos, articulaciones o cara.
  7. En caso de contacto eléctrico:
    a) No toques a la víctima.
    b) Corta primero el suministro de corriente.
    c) Avisa a los servicios de urgencias.
    d) Caso de no poder cortar la corriente (baja tensión) se intentará desenganchar a la víctima utilizando cualquier elemento no conductor a nuestro alcance.
    e) Socorre a la víctima. Si es preciso, practícale una reanimación cardiopulmonar.
    f) Si la corriente es de alta tensión y no se ha podido cortar el suministro, no se intentará desenganchar a la víctima ni siquiera mediante elementos no conductores.
    Criterios básicos de actuación
    Existen 10 consideraciones que se deben tener en cuenta, siempre, como actitud a mantener ante los accidentes.
    El asumir estos 10 consejos nos permitirá evitar cometer los errores más habituales en la atención de accidentados y, con ello, conseguir no agravar las lesiones de los mismos.

Por ello, le recomendamos que lea detenidamente cada uno de estos consejos:

  1. Conservar la calma:
    No perder los nervios es básico para poder actuar de forma correcta, evitando errores irremediables.
  2. Evitar aglomeraciones:
    No se debe permitir que el accidente se transforme en espectáculo. Evitando la “histeria” colectiva, se facilita la actuación del socorrista.
  3. Saber imponerse:
    Es preciso hacerse cargo de la situación y dirigir la organización de recursos y la posterior evacuación del herido.
  4. No mover:
    Como norma básica y elemental no se debe mover a nadie que haya sufrido un accidente, hasta estar seguros de que se pueden realizar movimientos sin riesgo de empeorar las lesiones ya existentes.
    No obstante, existen situaciones en las que la movilización debe ser inmediata: cuando las condiciones ambientales así lo exijan o bien cuando se deba realizar la maniobra de reanimación cardiopulmonar.
  5. Examinar al herido:
    Como ya hemos comentado en apartados anteriores, se debe efectuar una evaluación primaria, que consistirá en determinar aquellas situaciones en que exista la posibilidad de la pérdida de la vida de forma inmediata.
    Posteriormente, se procederá a realizar la evaluación secundaria o, lo que es lo mismo, controlar aquellas lesiones que pueden esperar la llegada de los servicios profesionalizados.
  6. Tranquilizar al herido:
    Los accidentados suelen estar asustados, desconocen las lesiones que sufren y necesitan a alguien en quien confiar en esos momentos de angustia.
    Es función del socorrista el ofrecer esa confianza y mejorar el estado anímico del lesionado.
  7. Mantener al herido caliente:
    Cuando el organismo humano recibe una agresión, se activan los mecanismos de autodefensa implicando, en muchas ocasiones, la pérdida de calor corporal.
    Esta situación se acentúa cuando existe la pérdida de sangre, ya que una de las funciones de ésta es la de mantener la temperatura interna del cuerpo.
  8. Avisar a personal sanitario:
    Este consejo o recomendación se traduce como la necesidad de pedir ayuda, con rapidez, a fin de establecer un tratamiento médico lo más precozmente posible.
  9. Traslado adecuado:
    Según las lesiones que presente el accidentado, la posición de espera y traslado variará.
    Es importante acabar con la práctica habitual de la evacuación en coche particular, ya que si la lesión es vital, no se puede trasladar y se debe atender «in situ» y si la lesión no es vital, quiere decir que puede esperar la llegada de un vehículo (ambulancia) debidamente acondicionado.
  10. No medicar:
    Esta facultad es exclusiva del médico.
    Situaciones de emergencia
    La rápida actuación ante un accidente puede salvar la vida de una persona o evitar el empeoramiento de las posibles lesiones que padezca.
    En cualquier accidente, tal y como ya hemos avanzado en los apartados anteriores, usted DEBE ACTIVAR EL SISTEMA DE EMERGENCIA
    Para ello recuerde la palabra P.A.S., que está formada por las iniciales de tres actuaciones para empezar a atender al accidentado:
    P.A.S = Proteger. Avisar. Socorrer.

Veamos a continuación cómo ha de actuar en cada caso:

  • La P de PROTEGER
    Antes de actuar, asegúrese de que tanto el accidentado como Ud. está fuera de todo peligro.
    Por ejemplo, ante un ambiente tóxico, no atienda al intoxicado sin antes proteger sus vías respiratorias (uso de máscaras con filtros adecuados), pues de lo contrario se accidentaría usted también.
    Protéjase en casos de electrocución.
  • La A de AVISAR
    Siempre que sea posible avise a los servicios emergencia 112 de la existencia del accidente, y así activará el Sistema de Emergencia. Inmediatamente después comience a socorrer mientras espera la ayuda.
    Es muy importante dar la ALERTA de forma correcta y estructurada. Para ello se debe tener muy claro:
  • Quién tiene que avisar.
  • Cómo tiene que dar el mensaje.
  • A quién debe dar el mensaje.

Ya que muchas veces un error en la forma de alertar implica la pérdida de la vida del accidentado, por retraso o por mala interpretación del mensaje.

  • La S de SOCORRER
    Una vez haya protegido y avisado, procederá a actuar sobre el accidentado, reconociendo sus signos vitales ¡SIEMPRE! por este orden:
  1. Conciencia.
  2. Respiración.
  3. Pulso.
    Las situaciones de emergencia se pueden clasificar, siguiendo el criterio de menor a mayor gravedad, en:
  • Conato de Emergencia:
    Situación que puede ser neutralizada con los medios contra incendios y emergencias disponibles en el lugar donde se produce, por el personal presente en el lugar del incidente.
  • Emergencia Parcial:
    Situación de emergencia que no puede ser neutralizada de inmediato como un Conato y obliga al personal presente a solicitar la ayuda de un grupo de lucha más preparado que dispone de mayores medios contra incendios y emergencias.
  • Emergencia General:
    Situación de emergencia que supera la capacidad de los medios humanos y materiales contra incendios y emergencias establecidos en el centro de trabajo y obliga a alterar toda la organización habitual de la empresa, sustituyéndola por otra de emergencia y teniéndose que solicitar ayuda al exterior.
  • Evacuación:
    Situación de emergencia que obliga a desalojar total o parcialmente el centro de trabajo de forma ordenada y controlada.

1.Marco normativo básico de la Seguridad en Construcción.
Responsables de seguridad.

En relación a las numerosas leyes y normativas estatales y autonómicas que regulan el ámbito de la construcción en nuestro país y que tienen de una u otra forma relación con la Seguridad y Salud en el trabajo encontramos las siguientes:

Ley 31/1995 de 8 de noviembre de Prevención de Riesgos Laborales.
Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención.
Ley 54/2003, de 12 de diciembre, de Reforma del Marco normativo de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
Real Decreto 171/2004, de 30 de enero, Coordinación de Actividades Empresariales.
Real Decreto legislativo 5/2000, de 4 de agosto, porque él se aprueba el texto refundido de la Ley sobre infracciones y Sanciones en el Orden Social.
Real Decreto 597/2007 de 4 de mayo sobre publicación de las sanciones por infracciones muy graves en materia de prevención de riesgos laborales.
Real Decreto 1627/1997, de 24 de Octubre, por el que se establecen disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción.
Ley 32/2006 de 18 de octubre reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción.
Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 32/2006 de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción.
Real Decreto 105/2008, de 1 de febrero, por el que se regula la producción y gestión de los residuos de construcción y demolición.
Real Decreto 1109/2007, de 24 de agosto, por el que se desarrolla la Ley 32/2006, de 18 de octubre, reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción.
Real Decreto Legislativo 1/1992, de 26 de junio, por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley sobre el Régimen del Suelo y Ordenación Urbana.
Resolución de 28 de febrero de 2012, de la Dirección General de Empleo, por la que se registra y publica el V Convenio colectivo del sector de la construcción.
Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo, por el que se aprueba el Código Técnico de la Edificación.

Responsables de seguridad en las obras y funciones:
Cualquier obra, pública o privada, en la que se efectúen trabajos de construcción o ingeniería civil:
Excavación.
Movimiento de tierras.
Construcción.
Montaje y desmontaje de elementos prefabricados.
Acondicionamiento o instalaciones.
Transformación.
Rehabilitación.
Reparación.
Desmantelamiento.
Derribo.
Mantenimiento.
Conservación.
Trabajos de pintura y de limpieza.
Saneamiento.


1.1. Promotor

Se entiende como promotor cualquier persona física o jurídica por cuenta de la cual se realice la obra.
El Promotor de una obra de construcción como mínimo debe cumplir los siguientes requisitos:
Designar un Coordinador en materia de seguridad y salud durante la elaboración del proyecto de obra y durante la ejecución de la obra.
Encargar que se elabore un Estudio de Seguridad y Salud o Estudio Básico de Seguridad y Salud.
Efectuar un Aviso Previo antes del comienzo de los trabajos y comunicar la Apertura del Centro de Trabajo a la autoridad laboral competente.

1.2. Proyectista
El proyectista es el autor o autores, por encargo del promotor, de la totalidad o parte del proyecto de obra.

1.3. Contratista y subcontratista

El contratista es la persona física o jurídica que asume contractualmente ante el promotor, con medios humanos y materiales, propios o ajenos, el compromiso de ejecutar la totalidad o parte de las obras con sujeción al proyecto y al contrato.
Los contratistas estarán obligados a elaborar un Plan de Seguridad y Salud en el trabajo en aplicación del Estudio de Seguridad y Salud, o en su caso del Estudio Básico.
El subcontratista es la persona física o jurídica que asume contractualmente ante el contratista, empresario principal, el compromiso de realizar determinadas partes o instalaciones de la obra.
Los contratistas y subcontratistas estarán obligados además a:
Aplicar los principios de la acción preventiva,
Cumplir y hacer cumplir lo establecido en el Plan de Seguridad y Salud y la normativa en materia de prevención de riesgos laborales y coordinación.
Informar y proporcionar las instrucciones adecuadas a los Trabajadores Autónomos sobre seguridad y salud en la obra.
Cumplir las instrucciones del Coordinador en materia de seguridad y de salud o de la Dirección Facultativa.
Adoptar medidas para que sólo personas autorizadas puedan acceder a la obra.


1.4. Trabajador autónomo

Es la persona física distinta del contratista y del subcontratista, que realiza de forma personal y directa una actividad profesional, sin sujeción a un contrato de trabajo, y que asume contractualmente ante el promotor, el contratista o el subcontratista el compromiso de realizar determinadas partes o instalaciones de la obra. Cuando el trabajador autónomo emplee en la obra a trabajadores por cuenta ajena tendrá la consideración de contratista o subcontratista.


1.5. Dirección facultativa

Es el técnico o técnicos competentes designados por el promotor, encargados de la dirección y del control de la ejecución de la obra.
Estudio de Seguridad y Salud
Es un documento que debe elaborar el Promotor en la fase de redacción del proyecto el cual deberá formar parte del proyecto de obra, ser coherente con el contenido del mismo y recoger las medidas preventivas adecuadas a los riesgos que conlleve la realización de la obra.

Se debe elaborar cuando en el proyecto de obra se cumpla alguna de las siguientes condiciones:
Presupuesto de ejecución por contrata igual o superior a 450.759 €.
Duración superior a 30 días laborables, empleándose en algún momento a más de 20 trabajadores simultáneamente.
La suma de los días de trabajo del total de trabajadores en la obra superior a 500.
Obras de túneles, galerías, conducciones subterráneas y presas.
Si no se cumplen ninguno de estos requisitos pero la obra requiere un proyecto, el Promotor deberá elaborar un Estudio Básico de Seguridad y Salud que contendrá al menos:
Las normas de seguridad y salud aplicables a la obra, así como la identificación de los riesgos laborales, indicando las medidas preventivas.
Tendrá en cuenta cualquier otro tipo de actividad que se lleve a cabo, y las medidas específicas en trabajos con riesgos especialmente graves, así como las previsiones e informaciones útiles para efectuar, en las debidas condiciones de seguridad y salud, los previsibles trabajos posteriores.

2.Organización e integración de la prevención en la empresa:


Los servicios de prevención Plan de Seguridad y Salud El Plan de Seguridad y Salud es un documento que debe elaborar el Contratista y deberá estar firmado por la persona técnica que lo ha elaborado expresando claramente cuál es su titulación en Prevención de Riesgos Laborales.

La empresa autora del Plan ha de dar a conocer expresamente su contenido a las empresas que ha subcontratado. El contenido mínimo es el siguiente:
El análisis, estudio y desarrollo de las previsiones del Estudio o Estudio Básico.
La aprobación, antes del inicio de la obra, por el coordinador en materia de Seguridad y Salud.
La identificación de los riesgos, su valoración y planificación de la acción preventiva.
Las modificaciones de la obra con la aprobación del Coordinador o Dirección Facultativa.
El Plan de Seguridad y Salud, sobre condiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción, constituye el instrumento básico de la actividades de identificación.

Deben especificarse en el Plan de Seguridad y Salud los medios y medidas de emergencia, evacuación y primeros auxilios.

El Plan de Seguridad y Salud debe ser elaborado por cada una de las empresas contratistas, bien entendido que se considera contratista a toda empresa que empleando trabajadores por cuenta ajena contrate con el promotor.
El Plan, con el carácter de evaluación de riesgos y planificación de la acción preventiva, constituye la aplicación del estudio de seguridad, que forma parte del proyecto de obra.

Servicios de Prevención
Constituye un elemento esencial del sistema de prevención. En las obras de construcción tiene especial relevancia por las características de las mismas: obra única, duración limitada en el tiempo, trabajadores contratados específicamente.
Los Planes de Seguridad y Salud así como las visitas a las obras; con lo que en aquellas empresas en las que su casi exclusiva actividad radica en los tajos, disponiendo al margen de ellos de una simple oficina en la que se realizan trabajos burocráticos, el concierto carece de contenido y de eficacia preventiva real.

Órganos de Seguridad y Salud
La constitución de órganos de participación y representación de los trabajadores en el sector de la construcción presenta graves dificultades para su articulación derivadas de las características organizativas y productivas del sector en España. En particular, los aspectos siguientes:
Como consecuencia de la subcontratación, que hace verdaderamente difícil encontrar a más de cincuenta trabajadores de una empresa en una obra o centro de trabajo, requisito necesario para constituir el Comité de Seguridad y Salud.
La temporalidad en la contratación, que provoca que sean pocos los trabajadores que cumplen los requisitos de antigüedad establecidos en el artículo 69.2 del Estatuto de los Trabajadores.
La rotación de trabajadores en diferentes centros de trabajo, de forma que dificultad aún más el hecho de poder articular la representación de los trabajadores tanto por centro de trabajo como por empresa.

3.Riesgos habituales en el sector de la construcción

Los trabajadores del sector de la construcción están expuestos a la acción de numerosos agentes ambientales de tipo químico, físico y biológico. Estos agentes implican la presencia de riesgos, muchos de ellos de difícil identificación, debido a la gran variedad y cantidad de sustancias, productos y situaciones que se ponen en juego durante la ejecución de la obra.
Los efectos dañinos para la salud varían desde una simple irritación conjuntiva o dérmica de duración muy reducida, hasta enfermedades crónicas y/o desarrollo de cáncer como resultado de una exposición prolongada y continuada en el tiempo a determinados agentes.

3.1. Formas de accidente

Un accidente de trabajo es el que sucede al trabajador durante su jornada laboral o bien en el trayecto al trabajo o desde el trabajo a su casa. En este último caso el accidente recibe el nombre de in itinere. El artículo 115 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales lo define como:
«La lesión corporal que el trabajador sufre con ocasión o consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena». Para que un accidente de trabajo sea considerado como tal es necesario que se cumplan las siguientes características:

Lesión corporal, que puede ser física o psíquica.

Que el trabajador sea por cuenta ajena o esté dado de alta en la contingencia de accidente de trabajo como autónomo por cuenta propia.

También se extiende el concepto a los trabajadores socios de sociedades mercantiles.

Que el accidente con ocasión o por consecuencia del trabajo.
No se considerará accidente de trabajo:
La Imprudencia temeraria, aunque sí la imprudencia profesional.
El accidente que se produce en el puesto de trabajo cuando el accidentado está cometiendo un delito doloso.
Los infartos de miocardio, trombosis, hemorragias cerebrales o similares si no son producto del trabajo.
Los accidentes se clasifican por su gravedad y por si originan o no baja médica del siguiente modo:
Leves: gravedad baja y sin secuelas, son frecuentes.
Graves y mortales: gravedad alta, éstos son poco frecuentes.

3.2. Medidas de prevención y protección

Cumplir de una forma activa las instrucciones y medidas preventivas que adopte el empresario.
Velar por su propia seguridad y la de aquellas personas a quienes pueda afectar su actividad.
Asistir a las actividades formativas sobre PRL organizadas por el empresario.
Evitar el consumo de cualquier sustancia que pueda alterar la percepción de riesgo en el trabajo.
Acceder únicamente a las zonas de trabajo que ofrezcan las garantías preventivas necesarias.
No poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de seguridad existentes.
Levantar pesos con la espalda recta y realizar la fuerza con las piernas, nunca con la espalda.
Respetar la señalización de seguridad colocada en la obra.
Utilizar la herramienta adecuada según el trabajo que se quiere realizar.
En caso de producirse cualquier tipo de accidente en la obra, avisar inmediatamente a sus superiores.
Conocer la situación de los extintores en la obra.
No permanecer bajo cargas suspendidas.

4.Prevención de riesgos en tajos de edificación.


4.1. Tajos auxiliares (instalación de medios auxiliares y de protección colectiva)

Escaleras de mano
Identificación del Riesgo
Caída de objetos.
Caída de personas a distinto nivel.
Medidas preventivas
El acceso de los operarios a las escaleras de mano se hará de uno en uno.
El ascenso o descenso a las escaleras de mano se hará frontalmente, es decir mirando a los peldaños.
Se instalarán de forma que su apoyo inferior diste de la proyección vertical del superior 1/4 de la longitud del larguero.
No apoyar la base sobre objetos o lugares poco firmes.
Utilizar el cinturón portaherramientas.
Está prohibido el uso de escaleras de mano para salvar alturas superiores a 5 m.
Andamios colgados
Identificación del Riesgo
Caída de objetos.
Caída de personas a distinto nivel.
Caída de personas al mismo nivel.
Medidas preventivas

Las plataformas a colgar cumplirán con los siguientes requisitos:
Barandilla delantera de 90 cm de alto con pasamanos, listón intermedio y rodapié.
Barandilla idéntica a la anterior, de cierre de tramos de andamiada colgada.
Barandilla trasera y laterales de altura mínima 90 cm.
En prevención de movimientos oscilatorios, se establecerán en los paramentos verticales “puntos fuertes” de seguridad en los que amarrar los arriostramientos de los andamios colgados.
Las andamiadas permanecerán niveladas sensiblemente en la horizontal, en prevención de accidentes por resbalón sobre superficies inclinadas.
Andamios metálicos
Identificación del Riesgo
Caída de objetos.
Atrapamiento por o entre objetos.
Caída de personas a distinto nivel.
Lesiones o golpes /cortes por objetos o herramientas.
Medidas preventivas
Utilización de andamios homologados y permitidos por la legislación vigente.
La comunicación vertical del andamio tubular quedará resuelta mediante la utilización de escaleras prefabricadas (elemento auxiliar del propio andamio).
Las plataformas de trabajo tendrán un mínimo de 60 cm de ancho limitándose por delante, por detrás y lateralmente por un rodapié de 15 cm y una barandilla sólida de 90 cm como mínimo, montada sobre la vertical del rodapié con pasamanos y listón intermedio.
Estará prohibido iniciar un nuevo nivel de andamio sin haber concluido el nivel de partida con todos los elementos de estabilidad.
El uso de arnés de sujeción durante el montaje y desmontaje será obligatorio.
Las cruces de San Andrés se colocarán por ambos lados.
Andamios sobre borriquetas
Identificación del Riesgo
Caída de objetos producidas al dispersar la herramienta por la superficie de la plataforma de trabajo.
Caída de personas a distinto nivel producidas al realizar un uso incorrecto de las protecciones colectivas.
Caída de personas al mismo nivel por tropiezos con herramientas y materiales.
Lesiones o golpes/cortes por objetos o herramientas durante las operaciones de montaje, al realizar un uso inadecuado de la herramientas.
Medidas preventivas
Las borriquetas metálicas deben disponer de cadenillas limitadoras de apertura.
Las borriquetas se montarán perfectamente niveladas.
Las distancias entre apoyos no deben sobrepasar los 3,5 m.
Las plataformas de trabajo sobre borriquetas tendrán una anchura mínima de 60 cm, (tres tablones trabados ente sí) y de 7 cm de grosor como mínimo.
No deberá sobresalir más de 40 cm las plataformas de trabajo por los laterales de las borriquetas para evitar el vuelco por basculamiento.
Quedará prohibido el uso de bidones, pilas de sacos, bloques, etc., a modo de borriquetas.


4.2. Demoliciones (manual y mecánica)

Los accidentes más comunes en las demoliciones son:
Fractura de piernas.
Pinchazos por clavos en las extremidades superiores e inferiores.
Golpes por objetos o herramientas en distintas partes del cuerpo.
Caídas al mismo o distinto nivel.
Atrapamiento por objetos.
Proyección de partículas en los ojos.
Medidas preventivas
Sanear cada día al finalizar y al inicio de trabajos, todas las zonas con riesgo inminente de desplome.
Colocación de testigos en lugares adecuados, vigilando su evolución durante toda la demolición.
El derribo debe hacerse a la inversa de la construcción planta a planta, empezando por la cubierta de arriba hacia abajo.
Se procurará en todo momento evitar la acumulación de materiales procedentes del derribo en las plantas o forjados del edificio, ya que lo sobrecargan.
Al retirar las tejas, las cubiertas se harán de forma simétrica respecto a la cumbre, y siempre desde esta a los aleros.
Las vigas, armaduras y elementos pesados, se desmontarán por medio de poleas o grúas.
El escombro se ha de evacuar por tolvas o canaletas, por lo que esto implica la prohibición de arrojarlo desde lo alto al vacío.
Los escombros producidos han de regarse de forma regular para evitar polvaredas.


4.3. Movimientos de tierras, vaciados, zanjas


Identificación del Riesgo ni
Vuelcos, Atropellos, Atrapamientos, Proyecciones.
Desplomes de tierras a cotas inferiores.
Vibraciones, Ruido, Polvo ambiental.
Desplomes de taludes sobre la maquinaria.
Desplomes de árboles sobre la maquinaria.
Caídas al subir o bajar de la máquina.

Medidas preventivas
Máquinas de movimientos de tierra dotadas de faros de marcha adelante y de retroceso, freno de mano, bocina automática de retroceso, retrovisores en ambos lados, pórtico de seguridad antivuelco y antiimpactos y un extintor.
Serán inspeccionadas diariamente controlando su buen funcionamiento.
El coordinador de Seguridad redactará un parte sobre las revisiones realizadas a la maquinaria que presentará al Jefe de Obra y la Dirección Facultativa.
Se prohibirá trabajar o permanecer dentro del radio de acción de esta maquinaria.
En el tiempo de parada de las máquinas se señalizará su entorno con “señales de peligro”
Medidas de protección
Uso de casco de seguridad.
Utilizar guantes de seguridad.
Utilizar botas de seguridad.
Utilizar gafas antiproyecciones.
Circular siempre por el camino indicado, para evitar entrar en el radio de acción de la máquina.
No anular nunca los resguardos y dispositivos de seguridad de las máquinas o equipos.

4.4. Estructuras de hormigón (encofrados, armaduras, prefabricados)

Identificación del riesgo
Caídas de objetos por desplome.
Sobreesfuerzos.
Exposición a temperaturas extremas.
Contactos eléctricos.
Incendios.
Atropellos, golpes y choques con o contra vehículos.
Proyección de fragmentos o partículas.
Atrapamiento por o entre objetos.
Medidas de protección
Medios de bloqueo de la grúa si se excede de la carga máxima.
Casco homologado
Botas de seguridad con puntera reforzada.
Guantes de cuero.
Guantes de seguridad.
Todos los trabajadores dispondrán de chalecos reflectantes cerca de las vías de circulación.

4.5. Estructuras metálicas

Identificación del riesgo
Caídas a mismo y distinto nivel.
Caídas por desplome y derrumbamiento.
Caídas de objetos en manipulación.
Caídas de objetos desprendidos.
Pisadas sobre objetos.
Choques y golpes contra objetos inmóviles o móviles.
Golpes y cortes por objetos y herramientas.
Proyección de fragmentos y partículas.
Atrapamiento o aplastamiento por o entre objetos.

Medidas preventivas
Información, señalización y balizado.
Instalación de protección vertical.
Orden y limpieza.
Revisión, mantenimiento.
Permanecer alejado del radio de acción de las máquinas o bajo cargas suspendidas.
Equipos de protección individual.

4.6. Cerramientos y particiones

Cerramientos
La ejecución de la capa exterior de un cerramiento se podrá realizar de dos formas:
Desde el interior de las plantas, para lo que debemos utilizar medidas de protección colectiva en todo el perímetro que impidan las caídas.
Desde el exterior, en cuyo caso debemos disponer de plataformas auxiliares a los operarios que la ejecutan.

Particiones
Entendemos como tabiques o particiones aquellos elementos constructivos que no intervienen en la estabilidad del edificio y están destinados a separar en cada piso, las diferentes habitaciones o estancias.

Identificación del riesgo
Golpes en miembros superiores e inferiores.
Caídas a nivel.
Sobreesfuerzos.
Atrapamiento.
Contacto eléctrico.
Medidas de seguridad
Se corresponden con las medidas de seguridad de trabajos en altura.
Las herramientas eléctricas a utilizar deben ser seguras, poseer doble aislamiento.

Las escaleras de dos hojas a utilizar para estos trabajos no deben sobrepasar los 6,00 m de altura. Deben ser rígidas y estables.
La escalera no debe pintarse a fin de no tapar posibles fallos.
La escalera debe ser apoyada sobre un plano nivelado y firme.
Se prohíbe utilizar las escaleras como caballetes para colocar tablones a fin de conformar una plataforma de trabajo.


4.7. Cubiertas

El sistema de protecciones colectivas que se va a emplear en los trabajos de construcción de la cubierta debe estar claramente definido tanto en el Estudio como en el Plan de Seguridad y Salud.
En el caso de estructuras prefabricadas o estructuras metálicas como suele ser el caso de naves industriales, la mejor solución es que a la hora de montar los elementos constitutivos de la estructura, éstos integren el sistema de protección colectiva perimetral que se va a emplear.
Las soluciones pueden ser variadas, desde barandillas tipo sargento, hasta barandillas de balaustres embutidas en casquillos metálicos soldados a la estructura.
En cubiertas inclinadas, habitualmente en edificios de viviendas, la mejor solución no suele ser mantener el mismo sistema de barandillas utilizado durante la fase de estructura.


Recomendaciones para la utilización de redes
Instalarlas bajo la zona de trabajo y de circulación.
Montarlas lo más cerca posible de la superficie de trabajo, para que en el caso de una caída eventual, el operario no pueda encontrar en su trayectoria ningún obstáculo de la estructura inferior. Su instalación la efectuarán equipos especializados.

Controlar el estado de las redes en el tiempo ya que sus cualidades mecánicas se ven alteradas en particular por los rayos ultravioletas y la humedad.
La instalación de barandillas perimetrales.

4.8. Acabados

Si la estructura es de ladrillo, de hormigón o bloques, el acabado exterior puede requerir un enfoscado para obtener una superficie donde se pueda colocar la piedra. El de cantero es un oficio tradicional. Los riesgos principales son:
La severa fatiga en los brazos y la espalda a causa del acarreo de los materiales y de las placas de piedra.

4.9. Aislamientos e impermeabilizaciones

Si el acabado requiere la instalación de materiales de instalación térmica o acústica, como suele ocurrir en los bloques de apartamentos y edificios comerciales, estos pueden venir en forma de planchas o baldosas que se cortan, bloques que se unen, entre sí o a una superficie con cemento, o líquidos que se proyectan. Los riesgos incluyen la exposición al polvo, que puede ser irritante y dañino.
No se usarán materiales que contengan amianto. Si se usan fibras minerales artificiales, los operarios deberán usar protección respiratoria y ropas protectoras para evitar irritaciones cutáneas.

5.Prevención de riesgos en tajos de urbanización

5.1. Explanaciones y drenajes

Identificación del riesgo
Caída de personas a distinto nivel.
Choques y golpes contra objetos móviles.
Exposición a contactos eléctricos.
Caída de personas al mismo nivel.
Pisadas sobre objetos.
Caída de objetos por desplome o derrumbe.
Golpes y cortes por máquinas o herramientas.
Proyección de fragmentos y partículas.

Atrapamiento o aplastamiento por o entre objetos.
Sobreesfuerzos.
Medidas preventivas
Mantener despejados los accesos, caminos principales, puestos de trabajo, entorno de máquinas.
Situarse fuera del radio de la máquina.
Evitar los trabajos con máquinas de combustión en lugares cerrados.
No permitir la presencia de personas dentro del radio de acción de la máquina.
Mantener en todo momento las protecciones de las partes móviles y dispositivos de seguridad.
Instalar la señalización reglamentaria y el balizamiento adecuado en los bordes.
Respetar los límites de carga y de velocidad y pendiente de rampa.
Disponer de los elementos necesarios para la protección contra contactos eléctricos directos e indirectos.

5.2. Firmes

El acabado puede requerir la fijación de baldosas y losas de diversas clases de material a las paredes y suelos. El corte de grandes cantidades de baldosas cerámicas o losas de piedra por medio de cortadoras con motor eléctrico ocasiona ingentes cantidades de polvo y deberá hacerse en mojado o en un recinto cerrado.
El principal riesgo al trabajar con baldosas, incluso las baldosas de moqueta, se deriva de la necesidad de colocarlas mediante colas y pegamentos.

5.3. Áreas peatonales

El impacto al tránsito vehicular y peatonal en la zona de influencia está directamente relacionado con las características de la obra. El ingeniero encargado de la obra debe conocer los aspectos más relevantes de ella, para elaborar el plan de manejo del tránsito, pues el desconocimiento del proyecto puede dejar de lado aspectos que afectan significativamente el comportamiento del flujo vehicular y peatonal en la zona de influencia.

5.4. Muros y obras de defensa

Se definen como pantallas continúas de hormigón armado los muros construidos mediante la excavación en el terreno de zanjas profundas en las que se introduce primero la armadura de hierro y luego el hormigón, para constituir una estructura geométricamente continua.

Los muros pantalla se pueden realizar con diferentes elementos, dependiendo de las condiciones del entorno y las características del suelo.


5.5. Puentes y pasarelas

El puente es una obra destinada a sustentar cargas de tipo dinámico. Es por ello que adquieren importancia fenómenos que en otro tipo de estructuras no son tan relevantes, como por ejemplo la resonancia.
Las cargas móviles individualmente consideradas provocan en la estructura una vibración; cuando varias cargas móviles actúan simultáneamente, las vibraciones producidas pueden anularse unas a otras o, por el contrario, pueden acompasarse generando una supervibración que colapse la estructura.


5.6. Redes de servicios urbanos

Los riesgos son los que se producen para obra civil.
Identificación del riesgo
Caída de personas a distinto nivel y mismo nivel.
Caída de objetos por desplome o derrumbamiento.
Choques contra objetos inmóviles.
Proyección de fragmentos o partículas.
Atrapamiento por o entre objetos.
Exposición a temperaturas ambientales extremas.
Atropellos o golpes con vehículos.
Ruido.- Fatiga visual. – Carga mental.
Riesgos posturales.
Medidas preventivas
Observar y hacer observar el orden y la limpieza.
Informar y dar instrucciones a los trabajadores sobre todas las medidas que se deban tomar en materia de seguridad y salud.
Comprobar el uso correcto de materiales peligrosos y la buena utilización de los medios auxiliares.
Asegurar que las instalaciones y los dispositivos necesarios para la ejecución de la obra hayan sido revisados previamente, al objeto de evitar defectos que puedan afectar a la seguridad y salud de los trabajadores.
Comprobar la delimitación y el acondicionamiento de las zonas de almacenamiento de diversos materiales, prestando una atención especial si se trata de materiales peligrosos.

5.7. Señalización y balizamiento

En el ambiente laboral en construcción existen situaciones de riesgo, que conllevan la necesidad de informar sobre su existencia. Esta información se denomina señalización de seguridad.
El objetivo de la señalización de seguridad como técnica complementaria no es la eliminación del riesgo en sí mismo, sino ofrecer la información relativa a la existencia de ese riesgo. La puesta en práctica de la señalización no exime de la adopción de medidas de prevención y control.

Para conseguir la mayor eficacia derivada de la señalización, debemos tener en cuenta que:
Un número excesivo de señales puede disminuir su percepción.
Se utilizarán exclusivamente para cubrir el objetivo que persiguen.
La señalización deberá permanecer en tanto persista la situación que la motiva.
Medios y dispositivos de señalización deberán ser limpiados, mantenidos.

5.7.1. Clases de señales

Según su significado:
Podrá ser de Prohibición (prohíbe un comportamiento que implica un riesgo), Obligación (comporta una actuación determinada), Advertencia (señala un riesgo o peligro), Salvamento (indicación relativa a salidas de socorro o primeros auxilios, o a los dispositivos de salvamento), Indicativa (ofrece informaciones distintas a las anteriormente indicadas).
Según sus características:
Podrá ser óptica, acústica, olfativa y táctil. La más empleada es la óptica, y dentro de ésta las denominadas señales de seguridad en forma de panel. No analizaremos aquí la olfativa (por ejemplo la adición en las botellas de butano de uso doméstico de un gas oloroso que permite detectar su fuga), ni la táctil, que se fundamenta en la distinta sensación percibida en el tacto de la persona al pasar de una superficie a otra.


5.7.2. Señalización Óptica

Señales en forma de panel Proporcionan una determinada información, combinando:
a) Forma geométrica: para paliar las deficiencias de algunas personas en la percepción de ciertos colores.
b) Color de seguridad: aquel al cual se atribuye un significado concreto en relación con la seguridad.
c) Símbolo o dibujo esquemático que se dispone en el interior de la señal en color blanco o negro.
d) Otros colores: para mejorar las condiciones de visibilidad de la señal y realzar su contenido.

Señales de advertencia
Forma triangular. Pictograma negro sobre fondo amarillo y bordes negros. Como excepción, el fondo de la señal sobre “materias nocivas o irritantes” será de color naranja, para evitar confusiones con señales similares utilizadas para la regulación de tráfico por carretera.
Señales de prohibición
Forma redonda. Pictograma negro sobre fondo blanco, bordes y banda rojos.
Señales de obligación
Forma redonda. Pictograma blanco sobre fondo azul.
Señales de salvamento o socorro
Forma rectangular o cuadrada. Pictograma blanco sobre fondo verde.
Señales relativas a los equipos de lucha contra incendios
Tendrán forma rectangular o cuadrada. Pictograma blanco sobre fondo rojo. Su emplazamiento se señalará por el color rojo o por una señal en forma de panel. Si es necesario las vías de acceso a estos equipos se mostrarán mediante señales adicionales.
Señales luminosas
La señal luminosa es emitida por un dispositivo formado por materiales transparentes o translúcidos, iluminados desde atrás o desde el interior, de manera que aparezca por sí misma como una superficie luminosa.
Si necesita una fuente de energía para funcionar, dispondrá de alimentación de emergencia garantizada, salvo que el riesgo desaparezca con el corte de energía.


5.7.3. Señalización acústica

Es la señal sonora codificada, emitida y difundida por un dispositivo apropiado (sirenas, timbres, alarmas…), sin intervención de la voz humana o sintética.
Ha de tener un nivel sonoro claramente superior del ruido ambiental, ser claramente audible, sin ser excesivamente molesta. No deberá utilizarse cuando el ruido ambiental sea muy intenso.
Comunicación verbal
Es un mensaje verbal predeterminado, en el que se utiliza la voz humana o sintética: La comunicación verbal se establece entre locutor o emisor y uno o varios oyentes, en un lenguaje formado por textos cortos, frases, grupos de palabras o palabras aisladas, eventualmente codificadas (alto, fin…). Suele utilizarse como complemento de señales gestuales.

5.7.4. Señalización gestual

Una señal gestual es el movimiento o disposición de brazos o manos en forma codificada para guiar a las personas que están haciendo maniobras con riesgo o peligro para los trabajadores. La persona que emite la señal se denomina encargado y el destinatario operador. El encargado seguirá visualmente el desarrollo de las maniobras sin estar amenazado por ellas.
Disposiciones relativas a diversas señalizaciones
a. Vías de circulación
Deberán estar determinadas con claridad mediante, franjas continúas de color bien visible, preferentemente blanco, respetando la distancia de seguridad entre, los vehículos y objetos próximos y entre peatones y vehículos.
b. Equipos de protección contra incendios
Deben ser de color rojo o predominantemente rojo de forma que se puedan identificar fácilmente por su color propio. Su emplazamiento se señalará por el color rojo o por una señal en forma de panel.
c. Medios y equipos de salvamento y socorro
La señalización e identificación de las vías de evacuación y de los equipos de salvamento o socorro se realizará mediante señales en forma de panel.
d. Situación de emergencia
La aparición de una situación de peligro y de la consiguiente y urgente necesidad de actuar de una forma determinada o de evacuar la zona de peligro se realizará mediante una señal luminosa, acústica o verbal. También podrá optarse por la combinación de ellas.
e. Maniobras peligrosas
Se señalizarán por señales gestuales, comunicaciones verbales o ambas de forma combinada, las maniobras peligrosas que supongan un riesgo para los trabajadores o para terceros.
f. Tuberías, recipientes y áreas de almacenamiento de sustancias y preparados peligrosos
Los recipientes y tuberías que contengan productos peligrosos deben ser etiquetados de forma muy visible. En su defecto se habrán de tomar las medidas alternativas adecuadas.

6.Prevención de riesgos propios de obras subterráneas, hidráulicas y marítimas

Obras subterráneas
Las obras subterráneas incluyen la construcción de túneles para carreteras, autopistas, vías férreas y el tendido de tuberías de alcantarillado, agua caliente, vapor, conducciones eléctricas, cables telefónicos.
Entre los riesgos específicos de este trabajo se incluyen:

El duro trabajo físico.
El polvo de sílice cristalino (la piedra).
El polvo de cemento.
El ruido, las vibraciones.
Los escapes de los motores de gasóleo.
Las emanaciones químicas radón.
La falta de oxígeno.
Obras hidráulicas y marítimas
Los riesgos más comunes en las obras hidráulicas son los siguientes:
Riesgos de rotura o de avería grave de la presa.
Afecciones graves a núcleos urbanos.
Daños medioambientales.

Las medidas preventivas para evitar accidentes es la elaboración de un Plan de prevención del riesgo que analice el riesgo de la obra determinando:
Riesgo individual para las personas físicas.
Riesgo social para la comunidad.
Riesgo laboral sobre los trabajadores.
Riesgo sobre el medio ambiente.
Riesgo comercial.
Riesgo social y económico.

7.Condiciones y prácticas inseguras características en el sector de la construcción


Se denominan acciones inseguras a aquellas que realiza un trabajador y que propicia la generación de un accidente.
Las prácticas inseguras más comunes en el sector de la construcción son:
Retirar las protecciones de una máquina.
Utilizar maquinarias sin tener los conocimientos necesarios.
No cumplir reglas o normas de seguridad en el trabajo.
No usar los elementos de protección personal.

Dejar de advertir o señalar un riesgo.
Retirar o inutilizar los dispositivos de seguridad.
Efectuar un trabajo sin tener conocimiento de cómo hacerlo.
Usar herramientas o equipos que se encuentren en mal estado.
No utilizar la herramienta adecuada o equipo adecuado al trabajo que se efectúa.

8.Importancia preventiva de la implantación de obras


8.1. Vallados perimetrales

En toda obra de excavación es necesaria la instalación de un vallado perimetral continuo de 2 m de altura, situado a igual distancia de los bordes de la excavación, que garantice la inaccesibilidad de toda persona ajena a la obra.
Colocación de cintas de seguridad. Estos elementos tienen por objeto delimitar el perímetro de la obra e impedir el paso al área de trabajo.
Para mayor seguridad, durante la noche podrán acompañarse de dispositivos luminosos intermitentes.

8.2. Puertas de entrada y salida y vías de circulación de personas y personas
Medidas de seguridad
.

Puertas de entrada y salida y vías de circulación de vehículos
Las vías de circulación destinadas a los vehículos deberán estar situadas a una distancia suficiente de las puertas, portones, pasos de peatones, corredores y escaleras.
Las dimensiones de las vías destinadas a la circulación de mercancías, incluidas aquellas en las que se realicen operaciones de carga y descarga, se calcularán de acuerdo con el número de personas que puedan utilizarlas y con el tipo de actividad.
Medidas de seguridad. Puertas de entrada y salida y vías de circulación de personas
Las puertas y portones que se abran hacia arriba deberán ir provistos de un sistema de seguridad que les impida volver a bajarse.
Las puertas y portones situados en el recorrido de las vías de emergencia deberán estar señalizados de manera adecuada.
En las proximidades inmediatas de los portones destinados sobre todo a la circulación de vehículos deberán existir puertas para la circulación de los peatones, salvo en caso de que el paso sea seguro para éstos.
Las puertas y portones mecánicos deberán funcionar sin riesgo de accidente para los trabajadores. Deberán poseer dispositivos de parada de emergencia.


8.3. Ubicación y radio de acción de grúas
Maquinillo


Identificación del Riesgo
Atrapamiento por o entre objetos en labores de mantenimiento, ausencia de carcasas protectoras.
Caída de objetos por eslingado deficiente, golpe de la carga contra objetos.
Caída de personas a distinto nivel en labores de montaje, desmontaje y mantenimiento, subir o bajar encaramado sobre el gancho, atar el cinturón de seguridad a la máquina, etc.
Contactos eléctricos directos por anulación de las protecciones eléctricas, falta de toma de tierra de la estructura del maquinillo, etc.

Medidas preventivas
Los maquinillos deberán estar dotados de barandillas de protección.
No se permitirá la sustentación del maquinillo por contrapeso, deben arriostrarse al forjado mediante tres puntos de sujeción.
Deberá poder leerse en caracteres grandes la carga máxima a izar, que coincidirá con la marcada por el fabricante.
La toma de corriente de maquinillos de obra, se realizará mediante manguera eléctrica antihumedad dotada de conductor para toma de tierra.
No deben realizarse operaciones de mantenimiento de los maquinillos sin desconectarlos de la red eléctrica.

Grúa torre
Identificación del Riesgo
Atrapamiento por o entre objetos.
Atropellos, colisiones, vuelcos.
Caída de personas a distinto nivel.
Contactos eléctricos directos.
Lesiones o golpes/cortes por objetos o herramientas.

8.4. Acometidas y redes de distribución


Se trata de los mismos riesgos que se producen en el sector eléctrico:
Caída al mismo y distinto nivel.
Choques contra objetos inmóviles.
Golpes/cortes por objetos o herramientas.
Contactos eléctricos directos e indirectos.
Incendios.
Proyección de fragmentos o partículas.
Exposición a contaminantes físicos y químicos.

Medidas preventivas
Todo trabajador que manipule una instalación eléctrica en baja tensión deberá tener formación específica y haber sido autorizado por el empresario.
En los trabajos esporádicos o donde no se puedan utilizar otros medios de trabajos en altura se utilizarán sistemas anticaída y arnés de seguridad.
La desconexión de la herramienta manual eléctrica siempre se hará tirando de la clavija de enchufe, nunca del cable.
Antes de comenzar los trabajos, informar a las personas afectadas por la instalación a reparar.
Siempre que sea posible, realizar los trabajos de tipo eléctrico sin tensión.
No realizar trabajos a la intemperie en situaciones climatológicas adversas.
Al finalizar las reparaciones se dejarán colocadas las protecciones que puedan haberse retirado y no se restablecerá el servicio de la instalación eléctrica hasta que se tenga completa seguridad.
Utilizar plataformas mecánicas móviles o telescópicas y escaleras de mano conforme a las características de las mismas.


Utilizar cascos protectores auditivos contra el ruido y mascarilla de filtro mecánico contra el polvo, máxime si este contiene sílice.

8.5. Servicios afectados

Controlar que el derecho no esté sujeto a servidumbres ya sea de paso, de vistas, etc., por existencia de aberturas en medianera u obras realizadas con antigüedad suficiente.
Relevamiento del estado de los muros perimetrales. Condiciones constructivas y conservación de los mismos. Condiciones de ocupación y uso: configuración de medianerías, desplomes, invasiones, etc.
8.6. Locales higiénico-sanitarios
Las construcciones que están destinadas al servicio del personal: servicios sanitarios, duchas, vestuarios, comedor, dormitorios temporarios, locales de resguardo y provisión de agua para uso humano, están especificadas en del Decreto 89/95.
No obstante, son necesarias otras construcciones destinadas a la protección de materiales y herramientas del personal y de la Empresa, así como espacios para oficinas y resguardo de documentos, planos y recaudos de uso en la construcción.


8.7. Instalaciones provisionales

Son aquellas construcciones de carácter generalmente transitorio destinadas al servicio de la obra.
La resolución de estas construcciones tiene alternativas de resolución no convencionales, por ejemplo:
Baños químicos.
Carrocerías de ómnibus o similares.
Contenedores acondicionados especialmente.
Silo para cemento portland.


8.8. Talleres

Si existe taller de ferralla, éste se encontrará claramente acotado y diferenciado del resto de la obra, y en él se cumplirán estrictamente las normas para lugares de trabajo.
En el taller de ferralla se extremarán las precauciones para evitar el contacto del acero con los cables eléctricos de conexión de las máquinas e iluminación.
El taller de ferralla dispondrá de iluminación suficiente.
Es imprescindible el orden y la limpieza en los lugares de elaboración y manipulación de ferralla, así como en los lugares de acopio.
Se extremarán las precauciones en los transportes de las armaduras de la obra.
La ferralla montada se transportará suspendida del gancho de la grúa mediante eslingas que la sujetarán de al menos dos puntos. La ferralla montada se transportará siempre en posición horizontal.


8.9. Acopios de obra

La estabilidad de las torretas de acopio de puntales se asegurará mediante la colocación de pies derechos de limitación lateral.
Los acopios de las cajas de plaquetas se apilarán repartidas junto a los tajos y evitando sobrecargas.
Nunca se dispondrán de forma que obstaculicen los lugares de paso.
El acopio, a ser posible, se realizará ordenadamente bajo techado.
Estará prohibido hacer fuego directamente sobre encofrados o en cercanías de acopios de maderas, cartones, etc.
Debe evitarse el acopio de materiales fácilmente inflamables (maderas, cartones, sacos, etc.) en lugares cercanos a la valla de obra, que puedan ser origen de incendio ocasionado por personal ajeno a la obra.

Señales gestuales
El conjunto de gestos codificados que se incluye no impide que puedan emplearse otros códigos, en particular en determinados sectores de actividad, aplicables a nivel comunitario e indicadores de idénticas maniobras.

En el ámbito industrial es preceptivo implantar la señalización acústica como alarma de puesta en marcha en aquellas máquinas en las que el maquinista, desde su puesto de control, no puede percibir visualmente todos los puntos de trabajo de la máquina, es decir, como señal de advertencia de un peligro.

Señalización de máquinas
Las máquinas deberán ir provistas de medios de señalización y/o de placas con las instrucciones de utilización, regulación y mantenimiento, siempre que ello sea necesario para garantizar la salud y seguridad de las personas expuestas.
Los requisitos obligatorios de circulación por carretera, las máquinas previstas para transportar al conductor deberán disponer del siguiente equipo:
Una bocina que permita avisar a las personas expuestas.
Un sistema de señalización luminosa que tenga en cuenta las condiciones de uso previstas como, por ejemplo, luces de freno, de retroceso, o de advertencia.

9.Equipos de protección individual: colocación; usos y obligaciones; mantenimiento


Al elegir los equipos de protección individual, el empresario deberá llevar a cabo las siguientes actuaciones, además de consultar con los representantes o con los propios trabajadores:
Analizar y evaluar los riesgos existentes que no puedan evitarse o limitarse por otros medios.
Definir las características que deberán reunir los EPI’s para garantizar su función.
Al elegir el EPI, verificar y comprobar que está certificado para el riesgo.

9.1. Colocación

Utilización y mantenimiento de los EPI’s
La utilización, el mantenimiento, el almacenamiento, la limpieza, la desinfección, cuando proceda y la reparación de los EPI’s se efectuará según instrucciones del fabricante. Es fundamental, por tanto, que antes de utilizar cualquier tipo de EPI, las lea atentamente. Sus condiciones de uso se determinan por:
La gravedad del riesgo.
Tiempo o frecuencia de exposición al riesgo.
Condiciones del puesto de trabajo.
Prestaciones de equipo.
Riesgos adicionales por propia utilización del equipo que no hayan podido evitarse.

9.2. Usos y obligaciones

Los trabajadores, según su formación y siguiendo las instrucciones del empresario, deberán:
Colocar el EPI en el lugar adecuado, después de su utilización.
Informar inmediatamente al superior jerárquico de anomalías o daños en el EPI.
Utilizar correctamente los EPI’s, según instrucciones del fabricante, manteniéndolos en buen estado de conservación.
Utilizar el casco de seguridad.
Utilizar calzado de seguridad con puntera reforzada, suela de goma antideslizante y plantilla interior contra los objetos punzantes.
En tareas en las que exista el riesgo de proyección de fragmentos o partículas utilice gafas de seguridad adecuadas o pantalla facial.
Si existe la posibilidad de exposición a ruido excesivo, use protectores o tapones.

9.3. Mantenimiento

El uso de EPI es una eficaz medida de prevención que permitirá evitar numerosos accidentes en la cabeza, manos, pies, ojos, etc.
Usar el casco, en todos los lugares de trabajo, para todos los trabajos que presentan riesgos de heridas en la cabeza debidos a caídas de herramientas, materiales o a choques.
Usar zapatos o botas de seguridad con plantilla y puntera de acero para evitar los pinchazos, aplastamientos, etc.
Usar los guantes adecuados a los trabajos que se han de ejecutar para evitar enfermedades de la piel, pinchazos, etc.
Utilizar gafas de protección o pantallas, para evitar las proyecciones en los ojos de fragmentos, chispas, líquidos cáusticos, etc.
Usar máscara respiratoria donde haya riesgo de emanaciones nocivas: gas, polvo, humos, etc.
Utilizar las protecciones contra el ruido previstas en la obra.

10.Equipos de protección colectiva: colocación; usos y obligaciones; mantenimiento


Tiene como finalidad actuar sobre la fuente que provoca la situación de riesgo, de forma que ofrezca una protección eficaz a todo el colectivo de trabajadores expuestos.
La Ley de Prevención de Riesgos Laborales cita en el Art. 15 como uno de los principios de la acción preventiva anteponer la protección colectiva a la individual. Así se elimina o minimiza la exposición del trabajador a la situación de riesgo. Como sistemas y medidas de protección colectiva cabe citar los siguientes:


10.1. Usos y obligaciones

Los riesgos o sus posibles consecuencias afectan a todos los componentes de la empresa, tanto humanos como materiales, además del medio ambiente en la que se ubica. Por lo tanto las actuaciones preventivas tendrán la finalidad de proteger y mejorar la situación de cualquiera de esos componentes, priorizando el elemento humano.
La formación, como cualquier otra actividad en la empresa, debe ser objeto de una planificación (programas), seguida de una realización práctica (impartición de la enseñanza) y de una evaluación de los resultados.
Algunos ejemplos de acciones formativas en materia de seguridad y salud laboral elegidos por su importancia son:
La utilización de máquinas, incluidas las portátiles.
Manipulaciones o trasvase de productos.
Operaciones de fabricación.
Operaciones de mantenimiento de los materiales y de las instalaciones del lugar de trabajo.
Conducción de vehículos, de aparatos de elevación.
Creación, modificación de un puesto de trabajo o de técnica que expone a nuevos riesgos.
Accidentes de trabajo o enfermedades profesionales o de carácter profesional.


10.2. Mantenimiento

El principio fundamental del mantenimiento es disponer de instalaciones, equipos u otros elementos que se empleen en el desarrollo del trabajo, en condiciones óptimas de utilización, de forma que aseguren la continuidad del proceso productivo y no generen riesgos adicionales al trabajador. Los tipos de mantenimiento que se pueden llevar a cabo son:
Correctivo: reparar todas las averías o defectos que se presenten a partir del momento en que se notifica la anomalía producida.
Preventivo: Verificación y sustitución de los equipos defectuosos, realizado en base a un programa/preestablecido anteriormente, de revisiones periódicas.
Predictivo: Prever el momento en que se origina el fallo o avería, para aplicar antes la situación correctora.

Resguardos y dispositivos de seguridad
Para eliminar o disminuir el riesgo existente en máquinas, equipos o instalaciones y para evitar las consecuencias en el caso de que aparezca el accidente, en numerosas ocasiones se utilizan resguardos y dispositivos de seguridad. Los tipos de resguardos son:
Fijo: No tiene movilidad en la posición que ha sido instalado.
Regulable: tiene la posibilidad de ajustarse en una determinada posición.
Distanciador: resguardo que no encierra por completo la zona de peligro, pero imposibilita su acceso.
Móvil con enclavamiento: en su posición móvil no existe posición de peligro, mientras que en la situación de enclavamiento no hay posibilidad de acceso a la situación peligrosa.
Apartacuerpos y apartamanos: su finalidad es alejar o separar físicamente cualquier objeto de la zona de peligro.
Ajuste mecánico: Las partes móviles se ajustan automáticamente sobre la superficie a trabajar.
Por otra parte los tipos de dispositivos que podemos encontrar en instalaciones y equipos de trabajo son:
Detector de presencia: produce la detección de los elementos móviles que originan el peligro.
Retención mecánica: retiene una parte peligrosa que se ha puesto en movimiento a causa de un fallo.
Mando a dos manos: impide el movimiento de las partes, sino se utilizan las dos manos para accionar los mandos.
Control del hombre muerto: la máquina o equipo funcionará mientras el operario tenga pulsado el mando, en el momento en que este de estar pulsado la máquina parará a funcionamiento de forma automática.
Operación secuencial: el cierre de un resguardo origina automáticamente el funcionamiento de otros dispositivos.
Limitadores: detienen o limitan el movimiento en situaciones de peligro. Entre los limitadores cabe destacar, los siguientes tipos: Limitador de carga. – Limitador eléctrico. – Limitador de carrera. – Limitador de térmicos. – Limitador de velocidad.

11.Medios Auxiliares: colocación; usos y obligaciones; mantenimiento

Puntales metálicos
Se prohíbe tras el desencofrado el amontonamiento irregular de los puntales.
Los puntales se izarán a las plantas en paquetes flejados por los dos extremos, o en jaulas preparadas.
El reparto de la carga sobre las superficies apuntaladas se realizará uniformemente repartido.
Estarán en perfectas condiciones de mantenimiento.
Los tornillos sin fin se tendrán engrasados para evitar esfuerzos innecesarios.
Estarán dotados en sus extremos de las placas para apoyo y clavazón.

Andamios metálicos tubulares
Durante el montaje de los andamios:
Se señalizarán las zonas de influencia mientras duren las operaciones de montaje y desmontaje de los andamios.
Se cuidará el buen asiento y nivelación en los arranques. Los tramos verticales (módulos o pies derechos) se apoyarán sobre tablones de reparto de cargas.
No se iniciará un nuevo nivel sin haber concluido el nivel anterior con todos los elementos de estabilidad y seguridad.
Los andamios se arriostrarán a la estructura o la fachada, con elementos rígidos, como mínimo cada 8 m. en horizontal y cada 6 m. en vertical.
Se dispondrán escaleras adecuadas para el acceso a los distintos niveles.
Durante el uso de los andamios:
Se revisará el andamio antes de cada comienzo de tajo.
Se delimitará la zona de trabajo, evitando el paso de personal por debajo. Se protegerá el riesgo de caída de objetos sobre la vía pública, mediante redes tensas verticales.
Se limitará el acceso a los andamios al personal exclusivamente que haya de trabajar en ellos.
Se prohibirá trabajar en estos andamios bajo régimen de vientos fuertes.
Bajo ningún concepto se manipularán los elementos de la estructura de seguridad del andamio.
Se mantendrá una perfecta limpieza de las plataformas de trabajo.

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