3.10. Fábricas de mampostería

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1. Introducción

En el capítulo anterior, se vieron los distintos procesos por los que pasa la piedra desde el momento en que, siendo parte de una formación rocosa, es extraída, manufacturada y acopiada para su posterior uso en una obra de fábrica.

Este capítulo se centra en el trabajo con la piedra en la mampostería, su colocación y las condiciones mínimas que debe cumplir una obra bien ejecutada. A sí mismo, se tratarán con más profundidad los diferentes tipos de mampostería, los elementos singulares que intervienen en una obra de mampuestos y las condiciones de seguridad e higiene que se han de considerar en toda obra de construcción.

2. Construcción de fábricas de mampostería.

La construcción de fábricas de mampostería tiene unas características que varían únicamente en el acabado del paramento o en el uso o no de mortero. En la mampostería en seco, no se utiliza ningún tipo de mortero o aglutinante para fijar las piedras, manteniéndose estas unidas aprovechando su propio peso.

2.1. Usos de las fábricas de mampostería.

Se usan en la construcción de muros portantes, tanto de fachada como de interiores. Pueden ser muros estructurales que cierran o compartimentan el edificio y reciben las cargas de otras estructuras, trasladándolas al suelo, o pueden, en el caso de estructuras porticadas, cumplir la función de cerramiento del edificio. Pueden tener huecos de paso o ventilación.

2.2. Condiciones de ejecución.

Cuando se comience a ejecutar una obra de mampostería de piedra, el primer paso será la limpieza de los mampuestos, regándolos con abundante agua para eliminar el polvo y las costras superficiales que puedan traer de la cantera. Esta operación, además, hidrata las piedras, que consiguen aumentar su adherencia con el mortero. Los lechos de las piedras y las caras que presentarán en las juntas se deberán preparar con mazo, teniendo en cuenta tipo de mampostería que se esté realizando.

Ejecución de obra de fábrica de mampostería en seco.

En la mampostería en seco, no se usa mortero para unir la fábrica, pendiendo de la seguridad de los muros y de la colocación que presenten piedras. Para que las piedras encajen bien unas con otras, se desbastarán con martillo hasta darles forma, evitándose las piedras redondeadas.

Ejecución de obra de fábrica de mampostería ordinaria, escafilada, careada y concertada.

Básicamente, la forma de realizar o ejecutar obras de mampostería en las que se utilice mortero es la misma. La única diferenciación que se debe aplicar es en el acabado que se dará a la piedra que se emplee, que se adaptará a las características del tipo de mampostería de que se trate.

Los mampuestos, una vez limpios e hidratados con un riego previo, estarán listos para ser colocados en obra. Se deben asentar sobre una capa continua de mortero, llamado tendel.

2.3. Secuencia de los trabajos. Proceso operativo.

Los muros de mampostería pueden aparecer integrados dentro del proceso constructivo de un edificio o aparecer aislados en forma de muros de contención, de separación de fincas, etc. En ambos casos, es necesario realizar una serie de actuaciones, unas previas y otras a lo largo de la ejecución de la obra, que comienzan con los replanteos y terminan, por ejemplo, con la realización de cubiertas.

Trabajos previos.

Los trabajos previos a la ejecución de un muro de mampostería son los que se describen a continuación.

3. Replanteo.

El replanteo es uno de los pasos previos a casi cualquier operación en una obra. Se trata de componer, desde puntos de referencia fiables, la figura o forma de lo que se quiere construir, realizando las labores de trazado sobre el terreno de la disposición de los muros que sean necesarias y que obedecen, normalmente, a la distribución del edificio.

3.1. Ejecución de las cimentaciones.

Las cimentaciones son un conjunto de elementos estructurales que tienen la misión de transmitir al suelo el peso de una edificación o de cualquier elemento apoyado en ellas, distribuyendo las cargas de forma uniforme para que no superen la presión admisible por el terreno. Como la resistencia del suelo en la que se apoya una edificación es, generalmente, menor que la de los pilares o muros que soportará, el área de contacto entre el suelo y la cimentación deberá ser proporcionalmente más grande que los elementos soportados.

3.2. Acopio de materiales.

Al iniciar cualquier obra, se debe realizar una planificación anticipada para prever la acumulación de los materiales que se van a utilizar. Esta acumulación organizada de materiales en obra es lo que se llama acopio.

3.3. Asiento de la mampostería.

El asiento de la mampostería utilizando mortero permite apilar con más facilidad y a mayor altura las piedras que forman un muro. El asiento de las piezas de mampostería se realiza colocando las piedras en hiladas horizontales, lo más cerca posible unas de otras, para dejar el menor porcentaje de huecos entre ellas, seleccionando su mejor cara para los paramentos vistos del muro.

3.4. Montaje de andamios.

Los andamios son las estructuras, normalmente de acero o aluminio, que se usan habitualmente en obras para permitir el acceso de obreros y materiales a todos los puntos de trabajo en altura de un edificio en construcción. Este tipo de andamios se llaman de trabajo.

3.5. Coronación de muros.

Cuando, al realizar una obra de fábrica de mampostería, se alcanza la altura que se precisa para el muro, a la parte final de este se le llama coronación. La coronación debe estar nivelada horizontal u oblicuamente, según las necesidades de la obra. Las piezas que se emplearán en la coronación deberán ser grandes, de forma que abarquen el ancho del muro, y planas por la cara superior, para que el conjunto terminado ofrezca una superficie lisa y homogénea.

3.6. Longitud y espesores.

La longitud y los espesores que se hallan en los muros de mampostería de piedra no obedecen a ninguna norma fija, sino que, más bien, estos elementos deben ser estudiados individualmente para determinar las dimensiones apropiadas para cada caso.

Espesores en muros portantes o de carga.

Los muros portantes de carga o de cerramiento cumplen con la misión de cargar y soportar los esfuerzos de compresión de todos los elementos que se apoyan en ellos, además de los esfuerzos que el peso de los mismos muros genera. Para calcular el espesor de los muros, se debe tener en cuenta la relación entre el peso que soportan y la capacidad de trabajo de los materiales que los componen. La distribución de fuerzas en un muro de carga se realiza de forma vertical, de arriba hacia abajo, aumentando con el peso del muro hasta llegar a su base.

Cuadro de texto: Los muros de contención son un tipo de estructuras rígidas utilizadas para retener algún material, generalmente tierras, evitando que invadan alguna superficie que se necesita que permanezca libre de esos materiales. El ejemplo más claro del uso de los muros de contención se encuentra en los taludes de las carreteras, donde se utilizan para detener masas de tierra u otros materiales sueltos. El principal tipo de muros de contención en el que se emplea la mampostería de piedra se denominan muros de gravedad, tienen normalmente un perfil de muro inclinado (más grueso por abajo, menos grueso por arriba) y dependen principalmente de su propio peso estructural para asegurar la estabilidad.

Espesores en muros de contención.

La base del muro será 1/3 de la altura del mismo.  

Los muros de contención son un tipo de estructuras rígidas utilizadas para retener algún material, generalmente tierras, evitando que invadan alguna superficie que se necesita que permanezca libre de esos materiales. El ejemplo más claro del uso de los muros de contención se encuentra en los taludes de las carreteras, donde se utilizan para detener masas de tierra u otros materiales sueltos. El principal tipo de muros de contención en el que se emplea la mampostería de piedra se denominan muros de gravedad, tienen normalmente un perfil de muro inclinado (más grueso por abajo, menos grueso por arriba) y dependen principalmente de su propio peso estructural para asegurar la estabilidad.

3.7. Alineación y nivelación. Planeidad y aplomado.

Al realizar muros, tabiques, cerramientos y, en general, cualquier obra de fábrica, hay que fijarse en que se cumplan una serie de propiedades que determinan si estas fábricas están bien ejecutadas o no. Estas propiedades a cumplir son:

– La alineación, que tiene como objetivo que los muros, tabiques, etc., no se salgan del dibujo del plano marcado por el replanteo.

– La nivelación, que tiene como objetivo que las hiladas estén construidas en forma horizontal, es decir, paralelas a la línea horizontal que marca el horizonte.

– La planeidad, que tiene como objetivo que los paramentos presenten una superficie lisa y plana, sin resaltes ni rehundidos que puedan apreciarse a simple vista al mirar los paramentos lateralmente.

– El aplomado, que tiene como objetivo que el muro esté construido perfectamente vertical.

Herramientas.

Las herramientas que se utilizan para el aplomado y la nivelación de los muros de mampostería o de cualquier tipo son las que se describen a continuación.

Nivel de burbuja.

Cuadro de texto: Es un instrumento de medición utilizado para determinar la horizontalidad o verticalidad de un elemento, según se posicione.

Es un instrumento de medición utilizado para determinar la horizontalidad o verticalidad de un elemento, según se posicione.

Manguera de nivel.

Herramienta muy simple formada por un tubo de PVC transparente que se llena de líquido y que sirve para pasar puntos de nivel.

 Plomada.

Cuadro de texto: Es una pesa de plomo o de otro metal, cilíndrica o cónica, colgada de una cuerda. En la parte superior tiene una chapa o pieza de madera, por cuyo centro pasa el hilo.

Es una pesa de plomo o de otro metal, cilíndrica o cónica, colgada de una cuerda. En la parte superior tiene una chapa o pieza de madera, por cuyo centro pasa el hilo.

Miras o reglas.

Piezas metálicas o de madera, de sección cuadrada o rectangular y de longitud variable, que se usan en albañilería como apoyo para diversos trabajos. Colocadas verticalmente, sirven como ayuda para la construcción de un muro.

Hilos o cordeles.

Hebra larga, delgada y flexible que se obtiene al entrelazar o hilar fibras textiles de cualquier origen. El objetivo del hilado es transformar las fibras individuales en un hilo continúo cohesionado y manejable.

3.8. Tolerancias.

Las tolerancias dimensionales en arquitectura determinan un rango de valores permitidos para las desviaciones estructurales que puedan producirse una construcción. En cada proyecto de obra, se deberá adoptar y definir el sistema de tolerancias admitidas, que se recogerán en el pliego de prescripciones técnicas particulares.

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